Si cuando viniste al Señor no tuviste la suficiente fe para que él, Jesús, de una vez y por todas te hiciera LIBRE, VERDADERAMENTE LIBRE, caerás por siempre en manos de los llamados liberadores que tienen muchas iglesias, a los cuáles tendrás que acudir de tiempo en tiempo a sus sesiones. . .espiri. . . . de liberación; porque ellos, a diferencia de Jesús, cuando te libertan no lo hacen verdaderamente y por tal causa regresas a tu antigua esclavitud, teniendo que recurrir de nuevo a ellos para que te liberen, porque como dice Juan 8:36, sólo si el Hijo, Jesús, te LIBERA, es que puedes llegar a ser: VERDADERAMENTE LIBRE.

Con el tiempo descubrirás que esos mismos que te liberan, de vez en cuando se hacen asistir de otros liberadores para que los liberen; porque al igual que tú, no han entendido que el que LIBERA VERDADERAMENTE es Jesús, cuando te acercas directamente a él con corazón sincero, con suficiente fe y sobre todo, QUERIENDO ser verdaderamente libre.

De modo que si acudes a tales liberadores pensando que ellos te pueden liberar, nunca llegarás a ser VERDADERAMENTE LIBRE.

De no cambiar tu modo de pensar, puedo asegurarte que mientras sigas en ese jueguito, estarás igual que un ciego queriendo asistirse de otro ciego para que lo guíe.

¿Resultado?, dicen las Escrituras, LOS DOS CAERÁN EN EL HOYO, (Lucas 6:39).

Y así te pasarás la vida yendo y viniendo, hasta que de una vez y por todas comprendas que el único que puede y te hará VERDADERAMENTE LIBRE es Jesús, cuando acudas libre y voluntariamente a él con suficiente fe, creyendo y sobre todo, QUERIENDO SER LIBRE.

Porque si QUIERES ser VERDADERAMENTE LIBRE, sólo pregúntale a Jesús como le preguntó el leproso que narra, Marcos 1:40, quien le dijo: ¡SEÑOR, “SI QUIERES”, PUEDES LIMPIARME, a lo que Jesús le respondió, “SI”, “QUIERO”, SÉ LIMPIO.

Te aseguro, en resúmen, que si vas a Jesús sin intermediarios, tú directamente a él con fe, y le pides lo mismo, te garantizo que escucharás Su voz diciéndote igualmente como le dijo al leproso: “SI”, “QUIERO”, SÉ LIBRE, VERDADERAMENTE LIBRE. (Juan 8:36) y tal vez te añadirá: MIRA QUE HAS SIDO LIBRE, VETE Y NO PEQUES MAS PARA QUE NO CAIGAS EN UNA PEOR ESCLAVITUD. (Juan 8:11 y Juan 5:14).

Que el Señor nos ayude y dé ENTENDIMIENTO EN TODO.

Y todo esto lo decimos a fin de que sigamos CRECIENDO Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes; Pastoreamehoy.com.

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