UNA, DE DOS!.

O te MANTIENES HUMILDE en medio y a pesar de como Dios te usa y te alaba la gente; o dejas de pedirle a Dios que muestra mas Su Gloria a traves de ti, o que te permita ver su rostro:

No vaya a ser que te suceda como a Pablo, quien por la grandeza de las visiones que experimento, tuvo que cargar con un AGUIJON EN SU CARNE ABOFETEANDOLE DIARIAMENTE y hasta la muerte, no fuera a ser que se EXALTARA DEMASIADO!.

Mas y Mas Bendiciones, Bajo la Misma Gracia; Daniel E. Mercedes, Pastoreamehoy.com.

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