Cuando te INVADA un PENSAMIENTO de TRISTEZA a causa de la falta de algún bien, del logro de alguna meta, o del abandono de alguien importante en tu vida; háblale a tu alma, piensa, reflexiona y di: “PERO TENGO A JESÚS”.
Así es que en realidad, NO ME FALTA NADA y todo lo que percibo a mi alrededor no es más que UNA FALSA ALAMA, UNA ILUCIÓN ENGAÑOSA, UNA TRAICIÓN DE LOS SENTIDOS, UN FANTASMA DE TERROR.
Porque el que tiene a Jesús, en realidad, LO TIENE TODO y NO LE FALTA NADA; PORQUE EN JESÚS ESTAMOS COMPLETOS, TODA VEZ QUE EL, JESÚS, LO LLENA “TODO EN TODO EN MI VIDA, (Efesios 1:23); PORQUE SEPARADOS DE ÉL, SI QUE ES VERDAD, QUE NADA PODEMOS HACER, (Juan 15:5).
Y todo lo decimos a fin de que sigamos CRECIENDO, Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes; Pastoréamehoy.com.
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