. . . Y pensar que, paradógicamente, el ÚNICO requisito esencial que exige o requiere LA MUERTE para llegar a ti, es ¡LA VIDA MISMA! y no las !CONDICIONES DE VIDA! del que la posee.
 
Por eso, cuando LA MUERTE decide, mas bien se le da el permiso de venir por ti, a ella le es totalmente INDIFERENTE que seas pobre, rico, blanco, negro; asi un rey, un principe, como un jornalero, un desamparado, etc; le da igual, porque lo que a Ella realmente le importa es, “QUE ESTÉS VIVO”.
 
Esa Es la razón por la que, PREPARARSE PARA LA MUERTE no es para los humanos, lo más relevante; porque para la muerte visitarte no requiere en absoluto, de parte tuya, ninguna preparación, pues le da lo mismo encontrarte desnudo, asi como vestido al último grito de la moda y con el traje del más cotizado diseñador. La realidad es, que para ella, todos están preparados cuando le dan el permiso para venir por ti.
 
Esto nos lleva a la concluyente reflección de que, prepararnos para LA MUERTE, no es para nosotros, repetimos, lo esencial o más importante, sinó: ¡VIVIR PREPARADOS PARA ENTRAR A LA VIDA ETERNA QUE DIOS TIENE RESERVADA PARA TODOS AQUELLOS QUE EN VIDA, HAYAN DECIDIDO SANTIFICARLE A DIOS SUS VIDAS, ENTREGÁNDOLE SUS CORAZONES.
 
Más y Más Bendiciones, Bajo la Misma Gracia; Daniel E. Mercedes; Pastoréamehoy.com.
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