En el cielo no habrán SORPRESAS, porque SORPRENDERSE de ver a alguien en el cielo significaría PREJUICIO, Verbigracia: ¡PERO BUENO Y QUÉ TÚ HACES AQUÍ, ESTOY SORPRENDIDO DE QUE ESTÉS EN ESTE LUGAR!.

SORPRESAS habrán, o los SORPRENDIDOS serán los que estén en el INFIERNO, pues habiendo pensado que tenían ganada la gloria, quedaron SORPRENDIDOS de estar en el INFIERNO; pues siempre se apoyaron en sus propias prudencias y no en lo que la palabra de Dios enseña, lo cual implicaba abrazar el primer requisito para ser llamados discípulos de Cristo, NEGARSE A SÍ MISMOS, cosa para la cual nunca tuvieron valentía, pues tenían su propio orgullo como estorbo.

Estarán sorprendidos además, porque como EL RICO, alcanzarán a ver, al otro lado de la cima, a un sin número de personas paseándose plácidamente en el paraíso de Dios, personas acerca de las cuáles y a su parecer, nunca pensaron ellos que calificarían para entrar al cielo, pues en la tierra los miraban, calificaban o juzgaban de IMPÍOS o tal vez de RELIGIOSOS.

Que cada uno, en resúmen, atienda a su PROPIO CARTÓN, que cuíde con CELO, con TEMOR y TEMBLOR su salvación, (Filipenses 2:12), no vaya a ser que como a Esaú, te arrebaten tu primogenitura, es decir, TU CORONA, (Apocalipsis 3:11), o lo que es lo mísmo, tu derecho a heredar la entrada al Paraíso de Dios.

Miren bien como corren, dijo el Apóstol Pablo, no vaya a ser que habiendo sido considerado por los demás como HÉROES, ustedes mismos al final, queden DESCALIFICADOS. (1 Corintios 9:27).

Que el Señor nos ayude y dé ENTENDIMIENTO EN TODO.

Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes; Pastoréamehoy.com.

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