Las siguientes son PALABRAS DE VIDA, no la dejes pasar por alto.

Para comenzar debo decirte, que LA SALVACIÓN “NO SE PIERDE”; el que sí LA PIEDE, Y SE PIERDE, ES EL QUE LA DESCUIDA”.

La SALVACIÓN es de Jehová, a él le pertence (Apocalipsis 7:10), y a quien él se la da NO SE LA QUITA; a menos que quien la haya recibido la menosprecie, la pisotee, o no le dé su justa importancia o valor.

Pero al quitársela, no es que la va a echar en un zafacón, que la va a votar, pues el precio que por ella pagó no fue poco, por lo cual no es verdad que la va a perder, que la va a votar, sinó que se buscará a alguien que sí le dé su justo valor e importancia, se buscará a alguien que la CUIDARÁ Y PROTEJERÁ, COMO BIEN LO DICEN LAS ESCRITURAS, CON TEMOR Y TEMBLOR, (Filipenses 2:2).

Pero de que NO SE PIERDE LA SALVACIÓN, JAMÁS SE PIERDE, el que sí LA PIERDE y SE PIERDE, es el que después de haberla tenido en sus manos, el que después de haber tenido en su cabeza esa CORONA DE VIDA ETERNA QUE ES LA SALVACIÓN, la tirare al suelo y la pisoteare. Al que haga eso, Dios se la arrebatará de su mano y se la entregará a alguien que sí la valore, a alguien que si la cuide, a alguien que sí sepa RETENERLA con temor, con respeto, con celo, con amor.

Asi lo dice el Libro de Hebreos 6:4-6Reina-Valera 1960 (RVR1960)

4 Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,

5 y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero,

6 y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

Pero así tambien lo advierte el mismo Señor en el Libro de Apocalípsis 3:11:

“Vengo pronto. RETÉN FIRME lo que tienes, para que nadie TOME TU CORONA.

Finalmente, si eres de los que crees, que hagas lo hagas que si eres de los que piensas que puedes virar y tornar, porque NUNCA PERDERÁS TU SALVACIÓN, ya por hecho de pensar así, estás en PELIGRO DE PERDERLA, en razón de que en base a esa creencia, la descuidarás durmiéndote en tus laureles.

Así lo confirma de igual manera el Libro de Hebreos 2:2-4: “…2Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable, y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución, 3¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? La cual, después que fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4testificando Dios juntamente con ellos, tanto por señales como por prodigios, y por diversos milagros y por dones del Espíritu Santo según su propia voluntad.

Finalmente otro ejemplo: En la parábola de las bodas que preparó el Rey a su hijo, (Mateo 22:1-14), los invitados que habiendo despreciado tal invitación no asistieron; por el hecho de haber ellos despreciado la invitación a la boda, no por eso la boda se suspendió, pero tampoco se celebró sin invitados, sin suficiente gente que asistieran a ella, pues cuando los invitados originales comenzaron a poner excusa, entónces el Rey envió a sus empleados para que fueran por los parques, por los caminos, por las calles a buscar a gente que sí le daría justa importancia a tan honorable invitación.

Los que originalmente despreciaron la invitación se la PERDIERON, pero la BODA NO DEJÓ DE CELEBRARSE POR FALTA DE ASISTENTES.

Del mismo modo, repito, LA SALVACIÓN, QUE ES UNA “CORONA DE VIDA ETERNA”, es propiedad de Dios, y jamás SE PERDERÁ; porque si tú, después de haberla tenido en tus manos, la despreciare, la pisoteares, de seguro que Dios te la arrebatará de tu mano para dársela a quien verdaderamente le dé su justo valor, su justa importancia.

Pero de que no se pierde. NO SE PIERDE. De lo que sí estamos seguros es de que quien sí la pierde, es el que LA DESCUIDA, EL QUE LA PISOTEA, EL QUE LA DESPRECIA.

Es esa la causa por la que repetimos, dice y advierte el Señor en el Libro de Apocalípsis 3:11:

`Vengo pronto; “RETÉN FIRME LO QUE TIENES, para que nadie TOME TU CORONA.

Y si todavía sigues pensando que no PERDERÁS TU SALVACIÓN, aún la DESCUIDES; entónces preguntale a Satanás, por ejemplo, que tan seguro estaba él de su salvación antes de caer, y si la perdió o no.

Que el Señor nos ayude y dé entendimiento en todo.

Más y Más Bendiciones, Bajo la Mïsma Gracia; Daniel E. Mercedes;Pastoréamehoy.com.

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