RANGO RECÍPROCO

Donde Manda Capitán, no Manda Marinero”, es un famoso refrán que da a entender la fuerza, influencia o grado de autoridad que ejercen unas personas sobre otras, especialmente dentro de algunas organizaciones sociales de cualquier pais. A este tipo de escalafón jerárquico es a lo que se conoce como RANGO, que no es más que la jerarquía mediante la cual se establece la escada de mando, dentro de cualquier organización social, llámese esta Militar, Política, Gubernamental, Religiosa, Empresarial, Educacional, etc.

Bueno es conocer, que este sistema jerárquico de autoridad se da no sólo en el mundo fisico, sino también en el mundo espiritual. El Reino de la Luz, por ejemplo, se encuentra liderado por la TRIUNIDAD conformada por el Padre, el Hijo y Espiritu Santo, seguido por la organizacion angelical categorizada por los Ángeles, Arcángeles, Serafines, Querubines, etc. Eso sucede también con el reino de las tinieblas, cuyo representante supremo sabemos que es satanás, la serpiente antigua, seguido por sus principados, potestales y demonios. Aunque bueno, oportuno y conveniente es aclarar, que todas las autoridades, llámense éstas celestiales, terrenales e infernales, todas se encuentran sujetas y por debajo de la Autoridad Suprema de nuestro Dios, ante quien se postran y doblan rodilla los que están en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra.

Aqui en la tierra, por ejemplo, los escalafones o rangos de autoridad son ejercidos con un criterio de superioridad, que va desde el rango más alto hasta el más bajo. Así, los de menor rango están sujetos y al servicio de los de mayor rango. Esto es en el orden terrenal, donde el menor tiene que servir al mayor. Sin embargo, en el terreno espiritual, Dios ha establecido un orden diferente de autoridad, al que hemos querido titular: RANGO RECÍPROCO y el cual se encuentra amparado por el versiculo 3, capitulo 2 de Filipenses: “NADA HAGAIS POR CONTIENDA O VANAGLORIA; ANTES BIEN CON HUMILDAD, ESTIMANDO CADA UNO A LOS DEMAS COMO SUPERIORES A EL MISMO”. Es decir, en Dios, los rangos no significan superioridad, pero tampoco inferioridad, sino más bien: SERVICIO, DIRECCIÓN Y LIDERAZGO MUTUO O RECÍPROCO. Así, en el Reino de Dios, el mayor laba los pies al menor y el menor al mayor. Pero aquí en la tierra, dijo el Señor, los hombres se enseñorean los unos de los otros, pero en el reino de Dios, dijo Él, no será así, sinó que el que pretenda ser el Mayor, servirá al Menor.

Esto significa que cuando Dios nos otorga algún grado de honor, no es para que nos sirvamos de los demás, sinó para que sirvamos a los demás. Es decir, mientras mayor sea el RANGO o el título que obstentes en el Señor, mayor será tu responsabilidad en el servicio. Este ejemplo aprendimos del Señor cuando dijo y demostró, que HABIA VENIDO PARA SERVIR Y NO PARA SER SERVIDO y dijo esto, porque fué lo que vió y aprendió de su Padre Dios, cuando al principio de la creación lo vió tomar la iniciativa de inclinarse a tierra y por decirlo así, enlodarse frente y junto a El y al Espiritu Santo, las manos, formando así de una bola de barro, el primer muñeco humano, al que luego de soplarle vida, lo llamó Adán. Siguiendo entónces ese mismo ejemplo de su Padre fue que Jesús decidió despojarse asimismo de su vestidura de gloria para venir a habitar en un cuerpo humano y finalmente humillarse hasta lo sumo, muriendo de muerte y muerte de cruz.

En fin, del reino de Dios podemos aprender, que cuando Él nos otorga algún rango de autoridad, lo hace con el propósito de que ofrezcamos a los demàs, una mejor calidad en el servicio, porque si hacemos lo contrario y usamos el rango que se nos ha otorgado, para enseñorearnos de los demás, o peor aún, para humillarlos con palabras o hechos, entónces ya no serías un servidor, sinó más bién un VERDUGO ASALARIADO al que no le importan las ovejas.

Vienes a ser como el insencible empleado que maltrata los vehiculos o desperdicia los útiles de la empresa donde trabaja, alegando que ya tienen mucho dinero.

Es decir, en la iglesia, un rango de autoridad, en el orden y propósito de Dios, no es un rango de SUPERIORIDAD, sino de SERVICIO y mientras más alto sea el escalafón o el título que obtengas, mayor tu alcance y responsabilidad en el servicio.

Sin embargo, lo que desafortunadamente vemos practicar en muchas de nuestras congregaciones, lejos de un espíritu de servicio y humildad de nuestros lideres en relación a las ovejas, lo que vemos es mucho despotismo, mucho maltrato, humillación y desprecio. Asi procuramos llamarnos y exigir que nos llamen con los más famosos títulos del mercado, tales como: REVERENDOS, APÓSTOLES, PROFETAS Y ARZOBISPOS METROPOLITANOS SU SANTIDAD, no para demostrarle al mundo nuestro grado de humildad en el servicio y defensa del cuerpo de Cristo, sinó más bién para alimentar nuestro ego y hacer postrar ante nuestros pies a nuestros humildes hermanos y en lugar de servirles a ellos, mejor nos servirnos de ellos como peones de la más baja estima.

No entendemos que todos estos titulos representan los RANGOS de autoridad que nos ha otorgado el Señor, no para humillar a los de adentro, valiéndonos de nuestro RANGO, sino para servirles y defenderlos del enemigo, es decir, del oso que viene a devorar a las ovejas, pues como dijimos, son RANGOS de autoridad que nos ha dado el Señor para aplicarlos en contra las tinieblas de afuera o contra los enemigos que entran al rebaño a vender palomas y a hacer de la casa de Dios una cueva de ladrones, engañando y devorando a las ovejas. Dios espera que apliques tu rango, tu grado de autoridad, en la direccion correcta del BUEN PASTOR, quien cuando ve venir al oso lo enfrenta y lo mata y no en la direccion equivocada del asalariado que huye escapando por su vida y abandonando al redil.

Dios quiere que procuremos en lo adelante, que nuestros títulos o posiciones en el reino de Dios, no sólo hablen al mundo de la humildad del Señor al cual predicamos, sinó también de su valentía y amor en defensa y protección de las ovejas de su rebaño, haciendo uso de la autoridad en contra del enemigo y no para maltratar a los de adentro, sinó para servirles, para orientarles y dirigirlos marchando al frente derrivando obstáculos, principados y potestades que pretendan interrunpir nuestro firme avance a la conquista de la corona. Claro está, todo esto sin dejar de reconocer el principio bíblico que estable que es necesario que el que trabaja para el reino y sirve en el altar, necesario es también, no sólo que viva del reino, sino tambien que coma del altar. Mas y Mas bendiciones, bajo la Misma Gracia; pastoreaemehoy.com; Daniel E. Mercedes, Ministries.

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