Si aún Jesús, siendo el UNIGÉNITO Hijo de Dios le rogó con súplica a su Padre, su más importante petición; a tal punto, que mientras le rogaba, lo hacía con tanta necesidad, intensidad y apremio, que hasta SUDABA GOTAS COMO DE SANGRE y aún así su Padre NO LO COMPLACIÓ.

Me refiero al momento en que en el Getsemaní estando de rodillas y antes de ser sacrificado Jesús rogaba a su Padre, PADRE SI ES POSIBLE PASA DE MÍ ESTA COPA, MÁS NO SE HAGA MI VOLUNTAD, SINÓ LA TUYA. (Mateo 26:36-46). ¿Por qué entónces te enojas, más bien nos enojamos muchas veces con él, cuando no nos concede muchas cosas que le pedimos?.

Y Gracias a Dios, deberíamos ahora nosotros decir, porque Dios no le concedió a Jesús su petición y gracias a Jesús que al orar sometió su petición a la ÚLTIMA VOLUNTAD DE SU PADRE; porque de lo contrario, no hubiéramos tenido escapatoria de la perdición eterna.

Cuando ores, por lo tanto, no olvides a Jesús y la forma en la que le pidió al Padre, que por más apremiente e importante que sea para ti tu petición, siempre debes agregar a ella, pero con sinceridad de corazón: MÁS NO SE HAGA OH PADRE TIERNO Y ETERNO MI VOLUNTAD, SINÓ LA TUYA, SANTA, CONVENIENTE, AGRADABLE Y QUE NO AÑADE TRISTEZA CON ELLA.

Que el Señor no ayude y dé ENTENDIMIENTO en todo.

Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes;Pastoréamehoy.com.

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