PONTE EL RELOJ EN LA MANO DERECHA”. Por: Daniel E. Mercedes, de: Pastoreamehoy.com

Ponte el rejoj en la mano derecha era la sugerencia que de muchacho recibíamos de nuestros mayores, como una estrategia dirigida a evitar que se nos olvidara algún importante asunto o encomienda. Esta práctica, aunque absurda para algunos, sin embargo, el resultado era, que como no estábamos acostumbrados a usar el reloj en la mano derecha, esto hacía que nos sintiéramos incómodos o extraños y por lo tanto, tener que recordar la razón por la cual lo llevábamos allí. Tan efectiva era esta práctica, que aún si se nos llegaba a olvidar dónde llevábamos el reloj, aún así, alguna otra persona, sin saber nada, nos hacía notar que llevábamos puesto el rejoj en el brazo equibocado.

PONERNOS el reloj en la mano derecha, es también lo que en sentido figurado, deberíamos algunos cristianos hacer, muy especialmente aquéllos que después de haber ejercido por x tiempo alguna notable e importante posición de liderazgo en el Señor, cayeron en pecado, pero que hoy en día, por la bondad y gracia de Dios han logrado recuperarse. Una de las razones principales por las cuáles se debilita uno en la fe y cae de la gracia, especialmente después de haber logrado cierto nivel en el Señor, ha sido, y es, por el exceso de confianza en uno mismo, acompañado del descuido espiritual. Confianza esta criticada aún por el mundo, en una de sus más populares frases: EN LA CONFIANZA ES QUE ESTA EL PELIGRO”.

No se detiene uno a meditar, como cristiano y mientras está ferviente en la fe, en las tantas advertencias bíblicas para no caer, tales como: FÍATE DE JEHOVÁ DE TODO TU CORAZÓN Y NO TE APOYES EN TU PROPIA PRUDENCIA. “TEN CUIDADO DE TI MISMO Y DE LA DOCTRINA, PERSISTE EN ELLO Y EN LO QUE HAS APRENDIDO, PUES HACIENDO ESTO TE SALVARÁS A TI MISMO Y A LOS QUE TE OYEREN”. “VELAD Y ORAD SIN CESAR, PARA QUE NO CAIGÁIS EN TENTACIÓN”, ETC..

Así es que, a consecuencia de no tener uno presente siempre y a la vista, estos vitales llamados de alerta, se olvida de ellos y cae en el hoyo. Tales llamados de advertencia, deberíamos colocárnoslos como UN RELOJ, no sólo en LA MANO DE DERECHA, sinó que deberíamos tambièn colgárnoslo en el cuello, en las paredes de nuestras casas y el tablero de nuestros autos, etc., no para vivir en un permanente estado de temor e incertidumbre espiritual, sinó más bien para que no se nos olvide que debemos vivir alerta contra las asenanzas de un enemigo, del que sabemos nunca duerme y está siempre a nuestro asecho, como el gato a la leche, esperando que se enfríe.

No debe uno descuidarse, sino mas bien estar bien atentos a nuestra fe, como mantiene fijos el equilibrista sus pies, sobre la cuerda en que camina, fijando nosotros en Jesus nuestros ojos, como igual fija el equilibrista los suyos, al otro extremo hacia el cual camina y donde estará firme y a salvo.

Tan peligrosa y traicionera es esta confianza en uno mismo, que de tanto descuidarse y exitosamente levantarse uno, termina convirtiendo a la caída, como en un juego cualquiera de aventura, en cualquier parque de diversion.

Hasta que va uno cayendo en cuenta, que en cada nueva caida, la restauración se hace mucho mas LARGA, LENTA Y AMARGA, llegando uno a llorar y suplicar por el gozo, como amargamente lloro Esaú por su primogenitura y el Salmista David por el Gozo de su salvación, cuando en el Salmo 51: 11-12 exclamo: NO ME ECHES DE DELANTE DE TI, Y NO QUITES DE MI TU SANTO ESPÍRITU. VUÉLVEME EL GOZO DE TU SALVACIÓN Y ESPÍRITU NOBLE ME SUSTENTE. Lo triste de todo es, que al final, cuando la restauracion se hace tan LARGA, AMARGA Y LENTA, no existen ya más fuerzas para levantarse y queda uno en el hoyo.

Asi es que, el consejo final es este: pongámonos en la mano derecha un reloj, que aunque no marque la hora, si marque el versiculo 12, Capitulo 10, 1ra. Corintios: “ASI QUE, EL QUE PIENSA ESTAR FIRME, MIRE QUE NO CAIGA”. Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; http://pastoreamehoy.com/ Daniel E. Mercedes, Ministries.

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