¡ . . . PERO VAS!

Muchas veces no tendrás DESEOS de ir al trabajo, pero te sobrepones al desánimo y vas, porque sabes que si no vas, podrías perderlo.

Muchas veces no tendrás DESEOS de pagar la factura de la electricidad, el carro, el seguro, etc. pero los pagas, porque de lo contrario, te cortan la luz, te llevan el carro, te quitan el seguro, etc..

Igualmente sucede en el mundo espiritual. Muchas veces no sientes DESEOS de orar, de leer la palabra, de ayunar, de asistir a los servicios de mediado de semana de la iglesia; sólo que desafortunadamente en estos ejemplos no hacemos un esfuerzo para hacer lo que tenemos que hacer, porque pensamos que nada nos va a suceder si dejamos de atender a nuestras responsabilidades espirituales.

Pero lo que desconocemos es, que al descuidar nosotros estas áreas y responsabilidades espirituales, esto nos traerá como consecuencia, algo mucho peor que PERDER UN TRABAJO, QUE NOS QUITEN EL CARRO, QUE NOS SUSPENDAN EL SEGURO, QUE NOS CORTEN LA LUZ, ETC. No sabiendo que este descuído nuestros nos acarreará lo peor, que es LA MUERTE ESPIRITUAL.

Debemos entender de una vez y por todas, que si queremos llegar a ser cristianos espiritualmente sólidos, estables, exitosos, etc., deberíamos depender MUCHO MENOS de nuestras EMOCIONES, del famoso, “NO LO SIENTO”, etc. y comenzar a basar nuestra relación con Dios, en una vida diaria y constante de OBEDIENCIA a la Palabra de Dios, lo cual implica SACRIFICIO y ESFUERZO.

Porque la “OBEDIENCIA” es el ÚNICO SACRIFICO NUESTRO, VERDADERAMENTE ACEPTABLE EN LA PRESENCIA DE NUESTRO DIOS. Y es un SACRIFICIO la OBEDIENCIA, porque el OBEDECER va contra nuestra VOLUNTAD.

Así lo dice Dios en su Palabra: “OBEDIENCIA QUIERO Y NO SACRIFICO”, tales como sacrificio de bueyes, golpearnos el pecho, derramar lágrimas por el remordimiento de haber hecho algo malo, etc. (1 Samuel 15:22). Dios no quiere que nos estemos lamentando por lo que hicimos mal, sino que nos apartemos y comencemos a vivir una vida de OBEDIENCIA A SU PALABRA.

Todo el que se proponga AGRADAR a Dios, en algún momento de su vida, por no decir, con frecuencia, tendrá que enfrentarse al DESÁNIMO, al DESALIENTO, e incluso a la DEPRESIÓN.

Y mientras más alto es el llamado, PEOR y MAYOR será el DESALIENTO. Recordemos al Profeta Elías, quien en un momento de su vida se DESANIMÓ tanto, que le pidió a Dios que le quitara la vida.

Y para que nada de esto nos fuera extraño, el mismo Jesús nos lo advirtió cuando dijo: “UN POQUITO ME VERÉIS Y OTRO POQUITO NO ME VERÉIS”; pero no se DESANIMEN, no pierdan la CONFIANZA porque aunque VOY AL PADRE, también ESTOY CON VOSOTROS “TODOS LOS DÍAS”, HASTA EL FIN.

En otras palabras, aunque en elgún momento de sus vidas no perciban o sientan mi presencia; yo estoy ahí con ustedes, jamás los dejaré sólos, pero no dejen de MANTENERSE CONECTAMOS A LA VID, es decir, A MI, porque SEPARADOS DE MÍ, “NADA PODRÉIS HACER”

Que el Señor nos continúe bendiciendo y dando entendimiento en todo.

Y todo lo decimos, para que SIGAMOS CRECIENDO BAJO LA MISMA GRACIA; Daniel E. Mercedes; Pastoreamehoy.com.

Share This