“PARASITOSIS MINISTERIAL”. Por: Daniel E. Mercedes, de: Pastoreamehoy.com

PARASITOSISEs el nombre con el que se designa a las enfermedades sufridas por algunos personas, cuyo origen se debe a los efectos causados por unos diminutos seres llamados parásitos, los que a su vez se alojan dentro de otros organismos del cuerpo humano, a los que se conoce como: HOSPEDADORESUn PARÁSITO ES, en otra forma de definirlo, un organismo, una bacteria, un hongo, que se asocia o adiere a cualquier otro organismo, para robarle los nutrientes de los alimentos que recibe este, impidiéndole así su CRECIMIENTO o DESARROLLO.

Rara vez, un parásito produce la muerte. Ellos están principalmente destinados, en la mayoria de los casos, a impedir el DESARROLLO o CRECIMIENTO del organismo que los hospeda o da albergue. Existe por ejemplo, un parásito, popularmente conocido como SOLITARIA, el que en verdad es un gusano o lombriz, capaz de llegar a medir hasta 10 metros y alcanzar un promedio de vida de hasta 25 años. Este parásito o gusano tiene como misión, extraer, de los alimentos que llegan al intestino, todos sus nutrientes, impidiendo asi, que los demás órganos del cuerpo que los padece, CREZCAN O SE DESARROLLEN COMPLETAMENTE.

Igual que sucede con nuestros cuerpos, cuando son invadidos por algunos parásitos, de la misma manera y desafortunadamente, algunas de nuestras vidas y ministerios, como consecuencia de nuestro descuido y falta de carácter o disciplina espiritual, se encuentran afectados por algunos PARÁSITOS ESPIRITUALES, consumidores de nuestros nutrientes espirituales y por lo tanto responsables de impedir el DESARROLLO, CRECIMIENTO Y AVANCE, en todas o algunas de nuestras áreas espirituales. Esos parásitos, espiritualmente conocidos como DEBILIDADESOBRAS O DESEOS DE LA CARNE, son los que nos mantienen estancados y sin avance en el desarrollo de algunas importantes áreas de nuestras vidas o ministerios, llegando a desarrollar solamente, algunas partes de ellos.

Asi por ejemplo, si somos buenos predicadores, no somos capaces de orar por un enfermo y que sea sanado. O tal vez, prdicamos, oramos por los enfermos y se sanan; pero al enfrentarnos con un demonio, no nos sentimos con la total autoridad o poder para reprenderlo o echarlo fuera. Es necesario pues, que, como ministros de Dios, no sólo prediquemos la palabra, sinó que procuremos también, que los prodigios y milagros nos sigan, estando así, capacitados, para toda buena obra. Teniendo en cuenta, que eso sólo lo podremos lograr, cuando decidamos, de una vez y por todas, revelarnos contra tales parásitos espirituales, eliminándolos o haciendolos morir en nosotros, simplemente no dándoles de comer.

No proveáis, dice Dios, para los deseos de la carne, en cambio, hagan morir en ustedes lo terrenal, esos parásitos espirituales tales como: FORNICACION, IMPUREZA, MALOS VICIOS, PASIONES DESORDENADAS, MALOS DESEOS Y AVARICIA, QUE ES IDOLATRIA.

Cuenta la anecdota sobre un grupo de pastores muy amigos, que estando reunidos en un momento de confraternidad y confianza, decidieron comenzar a hablar de sus debilidades. Le tocó el turno al primero, el cual dijo: Hermanos quiero que oren por mi porque tengo una lucha con la pornografia; el segundo toma la palabra y confiesa que su lucha es con los juegos de loteria; el tercero habla de su lucha con la mentira, el cuarto, los cacinos, el quinto las bebidas, y así sucesivamente. Ya cuando quedaban dos por testificar, le toca el turno al siguiente, el cual dice: Bueno, mis amados, oyendo acerca de sus debilidades, yo me he quedado sorprendido y avergonzado, que ninguna de sus debilidades sea tan mala como la mia, por lo que yo prefiero darle al último su oportunidad, porque quiero saber si entre todos, soy yo el que sufre la peor de las debilidades.

Asi es que, curiosos, decidieron dejarlo a él para último, dándole al último su oportunidad para confesar, el cual dijo que su debilidad era el no poder apartar tiempo para la oración y consagración, porque era adicto a los juegos electrónicos. Ya cuando todos terminaron de testificar,  le dieron al que quedaba su turno, el cual dijo lo siguiente: Hermanos, tal y como sospechaba, creo que entre todos, el que tiene la peor debilidad soy yo, y cuando todos pudieron su atencion digo: MI DEBILIDAD HERMANOS ES LA LENGUA, POR LO QUE MI GRAN PROBLEMA ES, QUE TODO LO HABLO.

Yo no sé, tampoco me interesa conocer tu debilidad, sólo sé que normalmente todos tenemos por lo menos, una, es decir, un parásito o SOLITARIA ESPIRITUAL que al robarnos los nutrientes espirituales, impide nuestro desarrollo en el Señor. Es necesario pues, que como dicen las escrituras hagamos morir en nosotros esos parásitos o debilidades espirituales, a fin de que logremos definitivamente desarrollar completamente nuestras vidas y ministerio; y comencemos a llevar fruto a más del 30 y 60 por ciento de que habló Jesus en el libro de Mateo Capitulo 13. Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; Sean Amabimages-3les con todos, El Señor Viene Pronto; http://pastoreamehoy.com/ Daniel E. Mercedes, Ministries.

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