¡Dios nos manda a “ORAR” por los políticos, reyes y gobernantes;

no a involucrarnos o a ser uno de ellos, a menos que no sea el mismo Dios,

quien de manera milagrosa nos lleve allí!. Daniel Mercedes.

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Es mi opinión. Pienso que el pueblo Evangélico Dominicano está arriezgándose a tocar una tecla, a mi parecer, sumamente delicada.

Me refiero a la tecla de la POLÍTICA PARTIDISTA y pienso que al final de todo esto muchos líderes importantes quedarán embarrados de una FAMA MALOLIENTE, unos por inclursionar directamente en la política, otros por comprometerse demasiado y públicamente con algunos aspirantes, aún sean cristianos.

Pienso que el cristiano, especialmente líder, no debería ser PROACTIVO a inmiscuirse en la Política Partidista, puesto que la Biblia, que es nuestro Principal Código de Conducta,no nos ofrece ningún ejemplo de ningún líder que haya incursionado en la política o los estamentos de poder por sus propias iniciativas, lo lo que es lo mismo, por decisión propia; sino que los ejemplos que tenemos, todos fueron de personas a las que el Mísmo Dios llevó a esos lugares con un propósito específico. Fueron los casos por ejemplo, de Moisés, Daniel, José, la Reina Ester, etc. ninguno de ellos, repito buscaron esas posiciones políticas por sus propias iniciativas, sinó que fue el mismo Dios quien los llevó allí por su mano, a ocupar aquéllos estamentos de poder.

Que quiero significar, que a menos que no sea Dios que cree las condiciones y las circunstancias para que usted se inmiscuya en política, usted, por su cuenta no debería hacerlo, no debería ser PROACTIVO en gestionar eso sólo por su cuenta, porque a usted le parece o entiende que el cristiano debería involucrarse.

Bien lo dicen las Escrituras, que, NINGUNO QUE QUIERA AGRADAR A SU SEÑOR SE INVOLUCRA EN LOS NEGOCIOS DE LA VIDA A FIN DE AGRADAR A AQUÉL QUE LO TOMÓ POR SOLDADO.

A Jesús, por ejemplo lo quisieron involucrar, pero él siempre dijo y mantuvo: MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO y aunque Cristo gobernará finalmente sobre la tierra, se hará acompañar de su pueblo a quienes nombrará REYES Y SACERDOTES.

Es decir, cuando el venga a gobernar, ningún IMPÍO FORMARÁ PARTE DE SU GOBIERNO, distinto a cualquier líder cristiano que se involucre en la política, no le será posible hacerse acompañar en su gobierno solamente de personas que tengan su mismo corazón, un corazón temeroso de Dios, lavado con la Sangre de Jesucristo, lo que le garantizará un gobierno de acuerdo al corazón de Dios.

Ahora bien, si usted, antes de entregar a Jesús su vida ya estaba envuelto en la política, ese es un asunto diferente. Pero que usted abandone su liderazgo cristiano, o que lo quiera mezclar o involucrar la política, pienso que eso un DESAFINE o DESATINO ESPIRITUAL controlado por nuestros IMPULSOS HUMANOS de querer o pretender resolver las cosas a nuestro parecer y por nuestros medios humanos.

Los cristianos debemos entender de una vez y por todas, que el gobierno, o el reino que Jesús desea y nos ha mandado a establecer en esta tierra, no se encuentra afuera, sinó dentro del corazón de cada ser humano; que se trata de establecer el Reino de Dios en el corazón de cada individuo, lo que en otras palabras significa procurar que Jesús establezca su gobierno en la mayor parte de la humanidad, levantando su trono de gobierno desde el corazón de cada persona que lo acepte como Señor y Rey.

Dicho en otras palabras, se trata de un GOBIERNO EN UNA DIRECCIÓN ESPECÍFICA: “DE ADENTRO, ES DECIR, DESDE EL CORAZÓN DEL HOMBRE, HACIA AFUERA; y no como pretenden algunos queriendo transformar al mundo a su manera, por sus propios métodos o medios, tomando una aptitud agresiva de incursionar en la política como a la fuerza o por medios humanos, cuando lo que deberiamos es acogernos al principio de tomar control de lo material a través de lo espiritual, pues nuestra lucha no es contra sangre y carne, es decir, contra cosas que palpamos o vemos, sino contra huestes espirituales de maldad.

Finalmente, un lider cristiano que decide por su cuenta, sin Dios mandarlo, o sin esperar a que sea Dios que cree las condiciones para que caiga allí con algún propósito específico, yo lo comparo con un predicador que pretende reprenderle a una persona algún demonio, dándole microfonasos por la cabeza, sin entender que no es con ESPADA, NI CON EJÉRCITO, SINÓ CON Y A TRAVÉS DEL SANTO ESPÍRITU DE DIOS.

Por último, no quiero ser pesimista en cuanto al tema, pero me temo que algo no bueno, que algún escándalo de magnitud insospechada está el MAQUINADOR DE LAS TINIEBLAS TRAMANDO, A TRAVÉS DE TODO ESTO EN LA REPÚBLICA DOMINICANA, por lo que de continuar en esa dirección, muchos líderes cristianos, a mi entender, se están arriezgando a embarrar al Evangelio Santo de Jesucristo con la putrefacta política dominicana, asi como por lo demás, a desbaratar con los pies, la hermosa carrera que construyeron con las manos.

Debemos recordar, que en esta carrera del Ministerio no es sólo correr, sinó correr con sabiduría y no terrenal o diabólica, sino con la sabiduría que viene de lo alto, a fin de que al final no concluyamos siendo héroes para los que no estamos llamados a serlo y que en cuanto a Dios y a su pueblo, quedemos finalmente DESCALIFICADOS.

En conclusión, mi llamado es para que “Dejemos que los MUERTOS ENTIERREN A SUS MUERTOS, MIENTRAS QUE NOSOTROS ATENDAMOS A NUESTRO CARTÓN, a nuestro trabajo, a nuestro llamado de ayudar a establecer el REINO DE DIOS EN EL CORAZÓN DE CADA INDIVIDUO, a través del arrepentimiento y una vez logrado, el trabajo más ardúo: QUE LOS QUE VINIERON PERMANEZCAN HASTA EL FIN, de modo que como el Señor Jesús podamos al final decir: GRACIAS TE DOY PADRE, PORQUE DE LOS QUE ME DISTE, NINGUNO SE PERDIÓ, NINGUNO SE DESCARRIÓ, SINÓ SÓLO AQUÉL QUE ERA HIJO DE PERDICIÓN. Porque aunque es menester que los ESCÁNDALOS toquen al pueblo de Dios, no menos cierto es que AY DE AQUÉLLOS POR CULPA DE QUIENES TALES ESCÁNDALOS OCURRAN.

Es mi humilde opinión y como decía el Apóstol San Pablo, PIENSO QUE TAMBIÉN YO TENGO EL ESPÍRITU DE DIOS.

Que el Señor nos ayude y dé entendimiento en todo.

Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes;Pastoreamehoy.com.

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