“NO LA DEJES HABLAR”

Deseo ante todo aclarar, que el presente llamado para que “NO LA DEJES HABLAR”, no se refiere a ella, al complemento de tu vida, tu preciosa gacela; sinó mas bien a ella, la que nació contigo, la llevas contigo, que está pegada a ti y mientras vida tengas, no se desprenderá de ti.

Ella es la carne, la que en tu vida batalla contra el Espiritu en su interés por mantenerte abajo, mediante el goce pasajero de sus pervertidos deseos, tales como: EL ADULTERIO, LA FORNICACIÓN, HECHICERÍA, IDOLATRÍA, PLEITOS, ENEMISTALES, CELOS, ETC. Ella quiere evitar, a como dé lugar, que el FRUTO DEL ESPIRITU, cuyas características son: EL AMOR-EL GOZO-LA PAZ, LA FE-LA PACIENCIA-LA BONDAD, ETC., nunca se manifiesten en ti.

Esta carne, en sus deseos pecaminosos, posee, como la sanguijuela, dos bocas, una de las cuáles dice: DAME-DAME y la otra que: NUNCA SE SACIA.

Ella es tenaz y no se da nunca por vencida en su lucha esperanzadora de volver a cometer y disfrutar de los mismos pecados, asi como de otros nuevos que se añadan. En resúmen, la carne es INEMPALAGABLE, NUNCA SE EMPALAGA, NUNCA SE HASTÍA DE SUS PECAMINOSOS ALIMENTOS. Asi es que, para satisfacer sus apetitos, la carne se vale, con demasiada frecuencia, de su más pequeño, pero igualmente implacable mienbro, la LENGUA y la que según el Apóstol Santiago encierra un mundo de maldad y es capaz de contaminar la rueda mísma de la creación, pues está llena de veneno mortal.

La lengua constituye para nuestra carne, su más sofisticada arma que utiliza como tentáculo para llevarse al paladar sus más exquisitos alimentos de pecado, porque sabe que una vez logre poner en nuestros labios sus postres, difícilmente nos resistamos a injerirlos. Es tan impotarte lo que nosotros hablamos, que la palabra de Dios nos aconseja a no enlazarnos con los dichos de nuestras bocas, adviertiéndonos a la vez, que por cada palabra vana que pronunciemos tendremos que rendirle a Él cuentas, por lo cual recalca también: NO DEJES QUE TU BOCA TE HAGA PECAR.

En síntesis, la carne buscará siempre poner en tus labios temas de conversación que desenboquen en la realización de sus malbados deseos, porque aunque no logre hacer que tu hagas lo que has dicho, cuando menos lograra desgustar, saborear y acariciar sus pecados, cosa que sera mas que suficiente para que la persona que le dió la oportunidad de hablar, en el momento posterior en que tenga que presentarse ante Dios en oración, se vea impedida de hacerlo, por cuanto se sentirá Desmoralizada, Descalificada, Avergonzada, Sucia e Indigna de ver el rostro de su creador.

¿ O nó has oído tú, por ejemplo, el famoso dicho de que: EL CHISME NO APROVECHA, PERO ENTRETIENE?. Asi es que, cada vez que la carne te traiga algún tema de conversación, sencillamente: “NO LA DEJES HABLAR”, pues asi lo dice el libro de galatas 5:16: ANDAD EN EL ESPÍRITU Y NO SATISFAGÁIS LOS DESEOS DE LA CARNE. Màs y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; http://pastoreamehoy.com/ D. Mercedes, Ministries.

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