Por la manera tan vana, tan liviana e irrespetuosa en que oigo a algunos predicadores y pastores tratando la Palabra de Dios y la Ministración de ella al pueblo, donde no hacen distinción entre lo Santo y lo Profano, estoy casi convencido respecto de tales, de que hace mucho, que como a Saúl, fueron DESECHADOS por Dios.

Por lo que en ellos, de Dios ya no queda nada, sino, que lo que en sus predicaciones prevalece, son sus propios consejos, sus propios puntos de vista, sus formas y maneras libertinas de ver, de interpretar, de retorcer, tratar y presentar al pueblo los asuntos espirituales.

Puedo notar en ellos el mismo espiritu de irrespeto al que llegó el Viejo Eli, cuando después de haber sido notificado por Samuel, de parte de Dios, que Su Ministerio habia llegado a Su fin, a causa de no haber estorbado ni puesto freno a la corrupción de sus hijos en el templo, con el pueblo y los asuntos sagrados; en lugar de humillarse y arrepentirse, lo que irrespetuosamente respondió al Joven Samuel, fue: “JEHOVÁ ES, HAGA COMO BIEN LE PARECIERE”, ( 1 Samuel 3:18), en otras palabras, ÉL ES EL JEFE, QUE HAGA COMO LE DÉ LA GANA, a consecuencia de lo cual murió desnucado cayendo hacia atrás de una silla.

Que el Señor nos ayude y dé entendimiento en todo.

Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes;Pastoreamehoy.com

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