Si te consideras HIJO o HIJA de Dios, jamás digas en tu desesperación a causa del problema que estás pasando en tu vida o con tu familia; que lo que te pasó o está sucediendo es lo peor que te podría estar o haber pasado; porque si Dios hiciera contigo, como hizo con Giezi el siervo de Eliseo y tus ojos espirituales te fueran abiertos, pudieras con claridad ver, que lo que estás pasando o lo que te sucedió, en comparación con lo que te hubiera podido pasar, o estás en el presente pasando, sabrías que:

ESE DAÑO O ESA PRUEBA, FUÉ REDUCIDO POR DIOS A SU MÍNIMA EXPRESIÓN. Por lo cual, en lugar de exclamar en tu deseperación que lo que te pasó o estás pasando fué lo peor que pudo haberte sucedido; deberías en cambio y en medio de tu dolor, darle gracias a Dios por haber impedido que lo peor, pero que tú desconoces, Dios impidió que sucediera.

Recuerda que Dios ve mucho, pero mucho más allá que lo que nosostros vemos y que el nos ama y protege a nosotros, mucho más que lo que nosotros nos amamos aún a nosotros mismos, a nuestros hijos y a nuestra familia.

Que el Señor nos ayude y dé entendimiento en todo.

Más y Más Bendiciones, Bajo la Mïsma Gracia; Daniel E. Mercedes;Pastoreamehoy.com.

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