A causa de la popularidad, facilidad e influencia en el uso de las redes sociales, se está dando en muchos, o con muchos de nuestros ministerios, un fenómino que además de ir en aumento su popularidad, a decir vuelvo, por la misma naturaleza de la facilidad en el uso y abuso de las redes sociales, que se ha convertido, casi ya, repetimos, en un fenómeno, sinó incontrolable, difícil de controlar, pero que a mi entender está surtiendo el efecto de la famosa expresión: DESBARATANDO CON LOS PIES, LO QUE HACEMOS CON LAS MANOS.

Me refiero a la publicación en las redes sociales de la liberación espiritual de demonios que se hacen a muchas personas que asisten a nuestras congregaciones.

Así podemos ver por ejemplo, a una persona retorciéndose en el piso y realizando todo tipo de incontrolables movimientos, musarañas, etc., e incluso hasta botando flemas por la boca, mientras un hermano, evangelista, ministro, etc., le ministra liberación.

Piense usted y póngase en el lugar de esa persona que ha sido liberada, cómo se sentirá de ABOCHORNADO o AVERGONZADO, luego de ver, no sólo cómo fue su comportamiento, así como los movimientos, las musarañas que realizó mientras se encontraba poseído, etc., sino además, que quienes lo vieron no fueron sólo los que estaban ahí presentes cuando eso sucedió, sinó que todo el mundo se enteró de eso al haber sido publicado en las redes sociales.

¿Tú te puedes imaginar el muy posible impacto negativo que surtirá la publicación en las redes sociales de este tipo de eventos, para un jovencito a quien le suceda esto y que luego, no sólo sus “amiguitos”, sino peor aún, sus “enemiguitos” de la escuela comiencen a hacer burla de él, al ver publicado en las redes sociales lo que le sucedió a tal persona en la iglesia?.

No digo yo que se sentirá AVERGONZADO, no sólo de volver a la iglesia, sinó tambien e incluso, hasta a la misma escuela, y en casos extremos incluso, hasta de salir por un tiempo a la calle.

Porque el mismo, o los mismos demonios que le fueron impulsados y que dicen las Escrituras se quedan alrededor esperando que la persona vuelva a descuidar su vida espiritual, para entonces volver a entrar en él y con más refuerzo, se encargan de usar a otros para que se burlen de él y así desanimarlo más rápidamente para que jamás vuelva a la iglesia y se pierda.

No dudemos incluso, que sea esta una de las causas por las que muchos inconversos no quieran asistir a nuestros cultos, por el miedo, no tal vez de ser liberados, pues muchos de ellos reconocen incluso, que lo necesitan, sinó porque no desean tomarse el riezgo de que al caer poseídos por un demonio, tengan luego que pasar la verguenza de que lo publiquen en las redes sociales.

Además de todo esto, digo yo, ¿en qué edifica, o para qué sirve esto al que lo ve, muy especialmente si es inconverso?, a parte de que para lo único que sirve es como un acto de sancionalismo para el que lo publica. Pienso por el contrario, que lo que le hace esto al inconverso es que lo atemoriza.

Yo reconozco lo difícil y en muchos casos casi hasta imposible de controlar eso, porque el 99 por ciento de la gente lleva a la iglesia sus celulares y están libres de tomar fotos y videos y luego publicarlos en las redes sociales y todo, sin ningún tipo de control, e incluso sin escrúpulo.

Aún así, si bien es cierto que no podemos controlar todo esto, creo que sí podemos como congregación evitar que de nuestra parte se permita hacer tales publicaciones, las que resultan definitivamente VERGONZOZAS para la persona liberada y peor aún cuando la persona afectada no ha dado el permiso para que eso se publique en las redes.

Sigo pensando y sugiriendo a todos los líderes de sus congregaciones, para que no se dejen influenciar y manipular por el sensacionalismo y que contrario a eso tomen carta en el asunto, evitando por lo menos, que este tipo de liberaciones sean hechas públicas a través de las redes sociales, evitando así, con dichas publicaciones, que lo que HICIMOS CON LAS MANOS, NO LO DESBARATEMOS CON LOS PIES.

Es más pasable,diría yo, la publicación de un milagro de sanidad o de la unción del Espíritu Santo que toma a una persona y comienza a danzar de gozo.

En este último caso sí creo que este tipo de actividades pudieran ser de edificación y estímulo su publicación, no sólo para el que lo recibe, sinó para el que lo ve, porque nadie que reciba la UNCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO se va a AVERGONZAR de ello, pero sí de la POSECIÓN INCONTROLABLE DE UN ESPIRITU DE DEMONIO.

En todo caso, recordemos que lo que haca REAL, VERDADERA Y PERMANENTEMENTE LIBRE A UNA PERSONA, no es que le reprendan un DEMONIO o una legión de ellos, sinó la PALABRA DE DIOS MINISTRADA CON PODER Y UNCIÓN DEL ESPIRITU SANTO; porque al que EL HIJO, QUE ES LA PALABRA, OS LIBERTARE, SERÁ “VERDADERAMENTE LIBRE”. (Juan 11:32).

Y todo lo decimos, para que SIGAMOS CRECIENDO, Bajo la Mïsma Gracia; Daniel E. Mercedes; Pastoréamehoy.com.

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