La REALIZACIÓN de todo PASTOR debería estar en lograr que todos sus miembros, que todos sus ovejas lleguen a ser lo suficientemente FUERTES, SÓLIDAS, MADURAS EN DIOS, al punto de que si se viera en la necesidad de tener que dejarlas solas para irse en busca de tan sólo una de ellas, que pueda marcharse o irse en paz, sin la incertidumbre o la menor de las dudas de que a su regreso las va a encontrar a todas allí. Ese fue el caso de EL BUEN PASTOR. (Lucas 15).

Una de las 100 ovejas que tenía se descarrió y él, sin dudarlo, con toda seguridad y confianza se fue tras su oveja perdida dejando a las 99 sin el temor, más bien con la CERTEZA de que ninguna de ellas abandonaría el rebaño y que por el contrario, a su regreso todas estarían allí esperándolo para celebrar la llegada de la oveja descarriada.

Cuando hayamos logrado eso, entónces podremos estar seguros que al final de la jornada podremos repetir con el Señor la mismas palabras que el dijo al orar a su Padre cuando se despedía de este mundo: PADRE TE DOY GRACIAS, PORQUE DE LOS QUE ME DISTE, NINGUNO SE PERDIÓ, SOLAMENTE EL QUE ERA HIJO DE PERDICIÓN.

Que el Señor nos ayude y dé ENTENDIMIENTO en todo.

Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes;Pastoréamehoy.com.

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