LA OBSESIÓN DE BELIARPor: Daniel E. Mercedes, de: Pastoreamehoy.com

 Que el diablo ha descendido con furor sobre la tierra para devorar a todos; Para matar, robar y destruir, todos lo sabemos. Lo que no todos saben es cual ha sido, es y será su principal foco de atención, o cuáles las víctimas de su principal interés. La biblia nos señala en el Capítulo 18, verso 20 del libro de Lucas, que mientras la gente llevaba a Jesús sus niños, para que los bendijesen, los discípulos los reprendían para que no se les acercaran. Viendo Jesús ésto, muy enojado, reprendió a los discípulos, con las siguientes palabras: DEJAD A LOS NIÑOS VENIR A MÍ Y NO SE LO IMPIDÁIS, PORQUE DE LOS TÁLES ES EL REINO DE LOS CIELOS. Y añadió: DE CIERTO OS DIGO, QUE EL QUE NO RECIBE EL REINO DE DIOS COMO UN NIÑO, NO ENTRARÁ EN ÉL”.

De esta declaración de Jesús acerca de los niños, es que podemos comenzar a entender, de un lado, no sólo la magnitud de la importancia que revisten para Dios los niños, asi como el lugar que ocupan en Su Reino; sinó además, cuál es la causa por la que satanás PERSIGUE y  ODIA tanto a los niños, al punto de ser ésa, su más perversa OBSESIÓN.

Esto lo podemos comprobar remontándonos a la historia del nacimiento de Moisés en Egipto. Vemos cómo el diablo incitó al faraón; para que iniciara una casería, una matanza despiadada e indiscriminada de todos los niños menores de 2 años, todo en su obsesionado objetivo de darle muerte y hacer desaparecer del mapa al futuro libertador de Israel, de quién se habia profetisado nacería para la época. Conocemos todos la historia, de cómo le preservó Dios la vida a Moisés, milagrosa y extraordinariamente poniéndolo a salvo, llevándolo a vivir y ser protegido, nada más, ni nada menos, que en el mismo palacio, en la misma casa de su perseguidor y asesino, el rey Faraón. Es que no entendia el rey, que con el Rey de Reyes, Jehová de los Ejércitos, no se juega, que cuando Dios se dispone hacer algo, nadie, absolutamente nadie, puede interponerse e impedir que sus propósitos sean cumplidos al pie de la letra.

Esta misma estrategia de persecución y muerte contra los niños, volvió a repetirse cuando nació Jesús. Vemos cómo satanás, al igual que lo hizo con el Faraón, incitó obsecionadamente al rey Herodes, para que mandara a matar a todos los ninos menores de 2 años, nacidos en la época del nacimiento de Jesús, en su obstinado afán de dar muerte al Mesías y así impedir, la sobrevivencia del niño Jesús, quien seria, no sólo el Rey de Israel, sino también del mundo.

Perseguir a los niños, como dijimos antes, ha sido, es y será para satanás, su PRINCIPAL OBSESIÓN. Y los persigue despiadadamente desde el momento de su concepción, poniendo en la mente de sus propias madres, pensamientos de aborto y cuando eso no le basta, entónces incita a los Faraones, a los Herodes y Obamas de hoy en día, para que les brinden a ésas perturbadas madres, todas las facilidades y asistencias económicas y legales, para que se sientan en la plena libertad de matar a sus inocentes e indefensas criaturas, aún estando en sus vientres.

Luego entónces, cuando ocurren las tragedias como las que acaban de suceder en Connecticut, los vemos públicamente llorando como mujeres, lo que como HOMBRES, no fueron capaces de PREVENIR , evitando leyes como el aborto, que lo que hacen es promover y crear en la mente de la gente, una cultura de menosprecio y desprecio por la vida y luego entónces se preguntan, por qué ocurren tales catástrofes; sin meditar, ni reflexionar, que ellos han sido los autores intelectuales, incitadores mentales, para que este tipo de cosas ocurran. Vemos también luego, cómo algunas otras personas, incluyendo a algunos inconciensudos cristianos preguntándose o preguntándole a Dios, por qué permite ese tipo de cosas; no reflexionando que también ellos colaboraron indirectamente con eso, apoyando a lideres y politicos que descarada y abiertamente habian declarado y manifestado, no sólo su disposición, sinó, iniciativa para promover leyes, no sólo que autoricen el aborto, sinó también, que obliguen a los ciudadanos a subvencionar o patrocinar, con el pago de sus impuestos, los gastos provenientes de tales operaciones asesinas. Se olvidan ellos, que cuando Dios tiene propósitos especiales para con algún niño, como ocurrió con Moisés y con Jesús, nadie va a impedir su nacimiento.

Se olvidan ellos, Que por todos los niños que, incitados por satanás, logran asesinar, en su afán por evitar el nacimiento de algún libertador, de algún hombre de bien para la sociedad, un cientifico extraordinario, o de simplemente, algun portador de alegria familiar, etc. luego entónces, tienen que sufrir el dolor de cosechar los frutos, producto de sus asesinatos, ocurriéndoles lo que le sucedió al Faraon y pueblo de egipto, que en la décima plaga, tuvieron que sufrir la muerte de todos los primogénitos de cada familia egipcia y sin importar la edad, como compensación o pago a su pecado o desbarío.

Igual que ayer, satanás sigue persiguiendo y matando a cuantos ninos puede. Y a los que no puede matar fisicamente, le causa daños emocionales irreparables que los convierten luego en monstruos cuando crecen. De esa manera los persigue y hace daño a través de la separación y divircio entre sus padres, asi como por el abuso físico, verbal y sexual sufrido de manos de los adultos. Hechos éstos que los arrastran a odiar a todos, a sus padres, amigos y familiares, llegando a aborrecer aun, sus propias vidas.

Que hasta que no logremos comprender el principio bíblico de que: “SI JEHOVA NO GUARDARE LA CIUDAD, EN VANO VELA LA GUARDIA” y que a consecuencia de la comprensiòn y práctica de tal principio, nos volvamos a Dios, para que el se vuelva a nosotros, comenzando a reconstruir en nuestros hogares el Señorio de Dios a la manera de Josué, “YO Y MI CASA SERVIREMOS A JEHOVA”, asi como que le demos de nuevo entrada en nuestras cortes de justicia, escuelas y oficinas de gobierno; Ninguna estrategia, llámese ésta: Control de armas, estrategia politica, económica, sicológica o militar, será efectiva, ni podrá frenar o evitar, que dentro de nuestras familias, escuelas, pueblos, e incluso templos, continúen formándose o fabricándose monstruos capaces de volver a repetir trágicos hechos, de una mayor magnitud a la recientemente ocurrida en Connecticut.

 Cuidemos y protejamos a nuestros niños, comenzando por instruirlos en la palabra de Dios, asi como supervisando y monitoreando todas sus tareas o actividades, muy especialmente, las electrónicas; principales medios que usa satanás, como su más importante fabrica o taller de monstruos, que luego manipula en dirección a la ejecución de sus malvados y obsecionados deseos contra dichos inocentes; arrebatándo de sus tiernas manos, los controles electrónicos que por horas y mas horas y dias tras dias, habian estado utilizando en la ejecución de las más horribles escenas de terror, en la presencia indiferente e irresponsable de sus padres y quienes con su descuido dan a satanás la oportunidad de convertir a sus niños, en actores y actrices principales de sus malignos proyectos de terror y muerte, quien en el transcurso del tiempo se encarga de sustituir las pantallas de juego de dichos niños, por las aulas de las escuelas, cines y parques de diversión, donde logra ejecutar sus malébulos hechos de terror, como los recientemente ocurridos.

Nos toca a nosotros los cristianos, matenernos alertas en nuestros hogares, asi como clamar a Dios por la consolaciòn de los enlutados, movidos por el amor de Dios que nos manda, como en el caso de que se trata, a llorar con los que lloran. Más y Más Bendiciones, Bajo la Mìsma Gracia; http://pastoreamehoy.com/ Daniel E. Mercedes, Ministries.

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