LA MADRE DE LA  P D”. Por: Daniel E. Mercedes, de: Pastoreamehoy.com

Esta es la historia de un borracho que, por varios domingos consecutivos, comenzó a visitar una pequeña iglesia. Los primeros dos domingos, repitió la misma escena. Entraba a la iglesia, se sentaba, levantaba las manos y como danzarina de pantomimas, comenzaba a revolverlas para todos lados.

Una vez terminado el sermón y hecho el llamamiento, pasaba al frente a hacer su confesión de fe; y una vez allí, oraban por él, reprendiéndole el espíritu de TELARAÑA, como le llamaban a la borrachera. Por las dos ocasiones salió contento y aparentemente sano. Ya para el tercer domingo, una anciana, que habia observado lo sucedido en los domingos anteriores, cuando vió entrar al hombre, borracho de nuevo, comenzó a inquietarse y a llenarse de corage espiritual.

Asi esperó a que terminara el sermón y otra vez, la misma escena. Llegado el llamamiento, el borracho pasa de nuevo al altar, pero cuando el pastor se dispone a orar por él, ella interrumpe, y dirigiéndose al pastor y a la congregación, dice lo siguiente: Hermanos, por estos dos últimos domingos hemos orado por este hombre reprendiéndole el espíritu de telaraña y lo hemos visto salir contento, sin embargo, esta es la tercera vez que vuelve borracho de nuevo. Quiero pedirles, que en lugar de reprenderle a este hombre el espiritu de telaraña, oremos reprendiéndole a la araña misma, ordenándole en el nombre de Jesús que muera y deje a este hombre libre para siempre. Asi lo hicieron, y como dicen en el campo, santo remedio; para el proximo domingo, muerta la araña, había desparecido con ella su tela y el hombre habia quedado libre, completamente recuperado.

Algo similar, en cuanto al tema de la PROSPERIDAD, es lo que ha estado sucediendo en algunas de nuestras congregaciones, donde mucha gente llega ebria de frustración por las necesidades económicas, pero una vez escuchado el sermón, salen motivados y contentos. Sin embargo, llegado el próximo domingo, al igual que el borracho, vuelven con la misma telaraña, la misma borrachera, las mismas necesidades y otra vez, el mensaje motivacional. Hoy vengo para decirte, que hasta que no matemos a la araña, dejando de predicar sobre la PROSPERIDAD como una CAUSA y no como lo que es, un EFECTO, no formaremos creyentes, desde el punto de vista de Dios, verdaderamente prósperos.

Que en tal sentido, el primer error que cometemos al predicar PROSPERIDAD, está cuando usamos a la riqueza, primero: Como un recurso motivacional dirigido a provocar a los creyentes a realizar lo que llamamos: UNA BUENA SIEMBRA y segundo: Cuando la usamos como un estímulo o medio de alentar o despertar en los creyentes, su interés en obedecer o consagrar a Dios sus vidas, convirtiendo así nuestras prédicas, en un recurso completamente ilegítimo; pues lo que estamos haciendo es, no sólo aprovechando, sinó también estimulándo en las personas, el interés común que tienen ellas, por llegar a ser ricos, lo que desdel punto de vista bíblico representa un gran peligro, tal y como nos lo advierte Lucas 12: 15: “GUARDAOS DE TODA AVARICIA; PORQUE LA VIDA DEL HOMBRE NO CONSISTE EN LA ABUNDANCIA DE LOS BIENES QUE POSEE”; y 1 Timoteo 6: 9-10: Porque los que quieren enriqueserse caen en tantación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10: porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. ¿Y es que son malas las riquezas?, en ningura manera, lo que si nos advierten las escrituras es que podrían ser dañinas, muy dañinas y peligrosas para nuestras almas, si llegara uno a amarlas; pués la advertencia está más que clara en las escrituras: “RAIZ DE TODOS LOS MALES ES “EL AMOR AL DINERO”. Y la advertencia está dada debido a la facilidad con que las riquezas se dan a amar, a querer, a ambionar y sobre todo, el peligro de que cuando las llegamos a amar, se tornan muy POSESIVAS de las personas que les dan su corazón, razón por la cual debemos de cuidarnos de no ser atrapados por ella, porque como bien lo dicen las escrituras: “MIRAD BIEN DONDE TENÉIS VUESTRO TESORO, PORQUE DONDE VUESTRO TESORO ESTÉ; ALLÍ ESTARÁ TAMBIÉN VUESTRO CORAZÓN”.

Y es que la PROSPERIDAD de Dios no es la PROSPERIDAD del mundo. Mientras el mundo ve a la PROSPERIDAD, como “el éxito material e intelectual, reflejado en riquezas y fama alcanzadas por una persona”; Dios, en cambio, ve a la PROSPERIDAD, tan sòlo como uno de los tantos frutos o efectos recompensadores por la OBEDIENCIA de sus hijos a su Santa Palabra; por lo que, respondiendo al tema que nos ocupa, podríamos decir que, “LA MADRE DE LA PROSPERIDAD, ES LA OBEDIENCIA DEL CREYENTE A LA PALABRA DE DIOS”.

Necesario es pues que le enseñemos al pueblo, que: La primera señal de PROSPERIDAD que Dios busca y ve en sus hijos, no es el DINERO, los BIENES MATERIALES o la FAMA; sinó más bién, nuestro avance, crecimiento y progreso en la obediencia y santificación de nuestras vidas a Dios y a Su Santa Palabra; y que como consecuencia de ése avance, entónces, todavía; antes de darnos dinero y bienes materiales, Él nos da el Don, la Gracia o la Virtud de contentarnos y ser fieles y felices, así en lo poco, como en lo mucho. Que por último, cuando ya hemos probado ser fieles y felices en lo poco, entónces él nos provee de bienes y riquezas materiales que sobreabunden, pues como buen Padre que es, lo primero que Él desea es capacitarnos como buenos administradores, en razón de que; cuando las riquezas vienen de parte de Dios, vienen primero, para quedarse y segundo, de forma que no atraigan hacia nosotros, ninguna especie de tristeza con ella, porque,

¿de qué le vale al hombre granjear todo el mundo, si al fin perdiere su alma?.

De otro modo, si las RIQUEZAS, la FAMA, el ÉXITO, etc., fueran vistas por Dios como PROSPERIDAD, los ricos y famosos fueran los primeros en heredar el reino de los cielos. Que por tal razón, no debemos promover a la PROSPERIDAD como una CAUSA, sinó más bièn, como un EFECTO o consecuencia de su Causa, de su madre, como la hemos llamado, que es LA OBEDIENCIA. Es decir, que el orden a seguir según la palabra de Dios es: 3 Juan 1: 2: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”, dejando claramente establecido, que lo primorcial es el alma, por lo que, estimular a los creyentes a la OBEDIENCIA y consagración de sus vidas a Dios y a Su Palabra, es lo que los convertirá en cristianos, verdaderamente prósperos, a los ojos del Dios que nos ha aconsejado además diciendo: “Buscad primeramente el reino de Dios y su Justicia y todas estas cosas: “BIENES”, “RIQUEZAS”, “EXITO”, etc. os serán añadidas”. Dicho a manera de lema: ¿QUIÉRES TENER UN HIJO?, ÚNETE A TU MUJER; ¿QUIÉRES PROSPERIDAD Y RIQUEZAS?, “CÁSATE CON LA OBEDIENCIA”. “PORQUE DIOS NO MULTIPLICA, NI MIDE TU OFRENDA POR LA CANTIDAD DE ELLA, SINÓ; POR LA SINCERIDAD DE LA ADORACION Y LA CALIDAD DE LA “OBEDICIENCIA” CON QUE LA OFRENDA ES HECHA”.

Los dos centavos ofrendados por la viuda, fueron vistos y multiplicados mucho más, que las generosas ofrendas dadas por los ricos, pues no se complace Dios en los sacrificios, sinó en que se obedezca a su palabra. Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; http://pastoreamehoy.com/; Daniel E. Mercedes, Ministries.Spider_web_Teruel

 

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