“HARÁS LO QUE YO TE DIGA”. Por: Daniel E. Mercedes, de: Pastoreamehoy.com

Esta es la historia entre un pastor y su congregación, cuya anécdota contaré de la siguiente manera. Dicho pastor, aunque tenía una congregación relativamente grande, unos 600 mienbros aproximadamente, confrontaba en ella una situación de desórden espiritual. Reinaba allí el caos espiritual, pecados de todo tipo, escándalos sexuales, escándalos homo, situaciones de chismes, irreverencia, ni se diga; y sobre todo, mucha reveldía. Dicho pastor estaba preocupado, porque no era ésa la iglesia que quería presentarle al Señor.

Cuando ya no pudo más, cuando la situación se le había salido de las manos, decidió entónces apartarse en consagración a Dios en busca de su dirección sobre què hacer para limpiar o sanar la congregación. Asì es que luego de pasar un considerable tiempo clamando al Señor, por fin le llega la respuesta. El Señor le habla y dice:  HE VENIDO PARA INSTRUIRTE EN LO QUE VAS A HACER, SÓLO QUE HARÁS EXACTAMENTE LO QUE TE DIGA, SIGUIENDO ESTRICTAMENTE MIS INSTRUCCIONES, a lo que el Pastor, muy satisfecho le respondió: CLARO QUE SI SEÑOR, ES LO QUE TE HE ESTADO PIDIENDO. Bién, le respondió el Señor, esto es lo primero que harás: TE PREPARARÁS UN MENSAJE BAJO EL TEMA: “LA SEPARACIÓN DEL TRIGO Y LA CIZAÑA” Y LO PREDICARÀS EL PRÓXIMO DOMINGO. Dálo por hecho, respondió animoso el pastor.

Asi es que, llegado el domingo, la congregación, cuya membresía, como dijimos antes, superaba los 600 miembros, ese domingo estaba repleta. Se inicia el servicio con la adoración de costumbre, en medio de una gran distración, desórden e irreverencia allì reinante. Llega el turno del mensaje y el pastor comienza su predica tal y como el Señor le habìa instruído, bajo el tema: “LA SEPACIÓN DEL TRIGO Y LA CIZAÑA”. Terminó el culto, nada extraño sucedió y como todos los domingos anteriores, todo el mundo, luego de por lo menos 30 minutos de cherchas y saludos en los frentes de la iglesia, se retiró rutinariamente a sus casas.

Al aproximarse el próximo domingo el pastor vuelve a consultar al Señor y le pregunta cuál será el próximo paso a seguir para el domingo siguiente, a lo que el Señor le reponde: PREPÁRATE OTRO MENSAJE, ESTA VEZ BAJO EL TEMA: “LA SEPARACIÓN DEL TRIGO Y LA CIZAÑA”. El pastor, que no estaba acostumbrado a repetir mensajes, inmediatamente protestó recordándole al Señor, que ése había sido el mensaje del domingo pasado, a lo que el Señor le respondió, LO SÉ; pero recuerdo también que tu te comprometiste conmigo a hacer exáctamente lo que te dijera y es lo que debes hacer, si es que en verdad quieres presentarme una congregación sana y limpia. Sí Señor, repondió el pastor, perdona, éso haré.

Así es que llegado el siguiente domingo, la misma historia se repite, la congregación repleta de pesonas, la distración e interrupción reinante, etc., le llega el turno al pastor y anuncia el tema de su mensaje: “LA SEPARACIÓN DEL TRIGO Y LA SIZAÑA”. Al anunciar el tema, sólo 25 de los 600 miembros presentes y que se sentaban en las bancas del frente, calleron en cuenta que el pastor había repetido el mismo mensaje del domingo anterior y con el mismo tema. Los demàs, debido al desórden, distración e irreverencia existente, ni siquiera se enteraron y algunos otros que habian puesto algo de atención al mensaje, a la semana siguiente no recordaban ya ni el tema, por lo que las críticas que se llegaron a hacer respecto del mensaje, salieron de algunos pocos de los 25 que habían realmente escuchado el mensaje. Los demás, como dijimos, ni siquiera se enteraron. Así es que, concluido el servicio, todo transcurrió normal despidiéndose cada uno a sus respectivas casas, como de costumbre.

LLegado el lunes, el pastor comienza a orar en busca de dirección sobre cuál sería el próximo paso a seguir. Pasó toda la semana y llegado el viernes, el pastor, desesperado busca la direccion del Señor, a lo que el Señor le responde. Bueno, en lo adelante, para que no estés mas nervioso, los domingos siguientes vas estar predicando el mismo mensaje, con el mismo tema, hasta que yo te diga. Bien, respondió el pastor, éso harè. Asi es que por las proximas siete semanas más el pastor estuvo predicando el mismo mensaje y cada vez que llegaba el proximo domingo, menos personas venian a la iglesia. Ya cuando iba por la sexta semana, de 600 o mas miembros que tenia la iglesia sólo quedaban cincuenta. Imagìnese como estaría el pastor viendo a la iglesia vaciarse domingo tras domingo.

LLega el séptimo domingo y el pastor recibe instrucciones del Señor para que cuente la cantidad de hermanos presentes a la hora de predicar. Al contar los hermanos encuentra que habian 50, los mismos que habian estado presentes el domingo anterior, se lo informa al Señor y el Señor le responde: HOY CAMBIARAS EL MENSAJE Y POR LOS PROXIMOS DOMINGOS PREDICARAS BAJO EL TEMA: “ENSANCHA TU TERRITORIO”. Cuando llevaba 7 domingos corrido predicando el mismo mensaje, “ENSANCHA TU TERRITORIO”, habia recuperado los 550 hermanos que se habian ido durante las semanas en que estuvo predicando bajo el tema: “LA SEPARACIÓN DEL TRIGO Y LA CIZAÑA”.

En la semana no. 8, el pastor, esta vez, lleno de gozo, le pregunta al Señor cuál sería el próximo paso, a lo que el Señor le respondió: POR LOS PROXIMOS DOMINGOS Y MIENTRAS EJERSAS TU MINISTERIO, simplemente ¨HARÁS TODO LO QUE TE DIGA Y TODO TE SALDRÁ BIEN”.

Es posible que como el pastor de la anécdota no tengas una congregación a tu cargo, pero al igual que él, tienes tu vida, tu familia, una casa que comprar o un negocio que hacer, los cuáles manejas sin rumbo y dirección y sin saber qué hacer. De modo que, asi como hizo el pastor, conságrate a Dios, busca su consejo y dirección; y en lo adelante, asegúrate de hacer EXÁCTAMENTE TODO LO QUE EL TE DIGA, tal y como le dijo María a los familiares de los novios en las bodas de Caná de Galilea cuando faltó el vino y le pidieron hablar con el Señor para que realizara un milagro, ella después de hablar con el Señor, dijo a los familiares y a los presentes, lo que hoy te decimos hoy: “HACED TODO LO QUE EL OS DIJERE Y TODO TE SALDRÁ BIÉN”. Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; http://pastoreaemehoy.com/ Daniel E. Mercedes, Ministries.

Share This