EL TALLER DEL AMOR. Pastoreame Hoy; Daniel E. Mercedes.

En la vida hay amores que nunca se olvidan, aquellos que nacen en el retoño de la juventud,, amores platónicos, portadores de ensueños, alejados de la realidad; amor filosófico, mitológico, idealista, imaginario, areoestelar, que se remonta a las estrellas y en sueños de Adas se pasea inogtizado por el espacio sideral; aquel que a la luna llena partir en trozos y servirla a su amada o amado quisiera, como blanco queso de prensa, fabricado con leche de pura vaca de raza, pastada con yerbas regadas, con las frescas aguas del rio jordan. Este mismo tipo de amor, un amor platónico, idealista y sólo de palabras, es también el amor que desafortunada e ignorantemente y sin darnos cuenta muchos de nosotros los cristianos, practicamos con Dios.

Este fenómeno se debe al hecho de que al resultar para nosotros tan fácil, tan mecánico, automático, filosófico y hasta religioso, decirle TE AMO, a cualquier persona, sea que la conozcanos de mucho tiempo o no, nos resulta todavía mucho más fácil aún, decirle TE AMO, a un Dios que: 1ro. nunca hemos visto y 2ndo. Que mucho menos se presentará ante nosotros con alguna necesidad. Y es que como bien dice la sabiduria popular: “Del dicho al hecho, hay mucho trecho”, mucha distancia, razón por la cual, romper esa barrera, esa distancia que hay entre las palabras y los hechos se nos hace a nosotros tan dificil. Bueno es que sepamos que este amor platónico no es el amor que nos requiere Dios a través de su palabra.

Jesus dijo en Mateo 22: 37 y 39: Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Verso 38: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De este mandato dado por Dios, se desprenden algunos reglas importantes y la 1ra es que: No puedes pretender amar a Dios sin amar al prójimo, porque eso es HIPOCRECIA; 2ndo. Que no puedes amarte a ti mismo solamente, sin amar a Dios y al prójimo, porque eso sería EGOISMO; 3ro. Que no puedes pretender amar al prójimo solamente, sin amar a Dios y a ti mismo, porque eso seria entonces HUMANISMO; 4to. Que a Dios tenemos que amarlo no sólo más que a cualquier cosa o persona, sinó aún más que a nosotros mismos; 5to. Que a tu prójimo no lo puedes amar ni más, ni menos que a ti mismo, sinó como a ti mismo. 6to. Que el TALLER DEL AMOR, es decir, el lugar donde de verás se pone en práctica el amor que le profesamos a Dios, se encuentra en ti y en tu prójimo, que no es más que el próximo, el más cercano a ti, tu familia, lo primero y luego el próximo, el que sigue y luego el próximo, al que está más lejos, siguiendo por el próximo, hasta llegar al último.

Este TALLER DEL AMOR, es el que está localizado en el versículo 20, capítulo 4 de 1ra. De Juan: SI ALGUNO DICE: YO AMO A DIOS Y ABORRECE A SU HERMANO, ES MENTIROSO. PUES EL QUE NO AMA A SU HERMANO A QUIEN HA VISTO, ¿CÓMO PUEDE AMAR A DIOS A QUIEN NO HA VISTO? Verso 21: Y NOSOTROS TENEMOS ESTE MANDAMIENTO DE ÉL: EL QUE AMA A DIOS, AME TAMBIÉN A SU HERMANO. Decimos que amar al próximo, al más cercano, es lo primero; porque lo que erróneamente sucede es, que amamos de primero al último, al extraño, al que está lejos y hemos dejado para último a los primeros; cuando el orden que Dios ha establecido es, que amemos de primero a los de mi casa, mi familia, luego los a los segundos, los de la familia de la fe y 3ro. A los de afuera y por último, pero por encima y 1ro que todo, a Dios.

Asi lo dice el Apostol Pedro en su 1ra. Carta capitulo 5 verso 8: PORQUE SI ALGUNO NO PROVEE PARA LOS SUYOS, MAYORMENTE PARA LOS DE SU CASA, HA NEGADO LA FE Y ES PEOR QUE UN INCRÉDULO. Que, en síntesis, EL TALLER DEL AMOR debe llevarse a la práctica, comenzando primero por: Jerusalen, que es mi casa, mi familia; 2ndo. Por Samaria, los de la iglesia y tercero, por lo último de la tierra, comenzando desde mi barrio, el trabajo, mi ciudad, mi pais, siguiendo por America, por el África, por Europa, por la India y por la China, porque sinó lo hacemos asi, seremos HERALDOS PARA OTROS, pero en cuanto a nosotros mismos, completamente DESCALIFICADOS. Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; http://pastoreamehoy.com/ Daniel E. Mercedes.

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