“EL MANDAMIENTO MARIANO”. Pastoreame Hoy; D. Mercedes, Ministries.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte amén. Este ruego de pecadores constituye el reso mas usado por los feligreses de la iglesia popular, como su más importante plegaria hecha a Maria, en procura de su intervención ante Dios, no sólo por sus peticiones, sinó también por el descanzo eterno de sus familiares difuntos; ignorando asi; dos principios fundamentales biblicos que prohiben tal práctica y el 1ro. De los cuales establece que: “NO HAY”, NO EXÍSTE, NINGÚN OTRO NOMBRE DEBAJO DEL CIELO, DADO O PERMITIDO A LOS HOMBRES EN QUIEN PODAMOS SER SALVOS, SINÓ SÓLO EL NOMBRE DE JESÚS. (Hechos 4: 12);

y 2NDO. QUE DESPUÉS DE MUERTE, “NO HAY” PERDÓN DE PERCADOS: Y DE LA MANERA QUE ESTÁ ESTABLECIDO A LOS HOMBRES QUE MUERAN UNA SOLA VEZ Y DESPUÉS DE ESTO, EL JUICIO. (Hebreos 9:27).

En la biblia encontramos que en las BODAS DE CANÁ DE GALILEA, cuando la celebración de la fiesta se encontraba en su mejor momento, ¨SE TERMINÓ EL VINO¨; razón por la cual, María, la madre de Jesús, intervino ante el Maestro, posiblemente motivada por la petición de los familiares y amigos de confianza de los novios, quienes vieron a María, en su calidad de Madre de Jesús, como la persona más indicada a través de la cual podrían ellos lograr de Jesús, un seguro milagro al respecto.

Vemos aqui, que cuando Maria pide a Jesús su intervención, lo hace en la forma en que lo haría una madre pidiéndole algo a su hijo. Es decir, ella se dirigió a Jesús: No como la sierva que había prometido ser cuando el ángel se le apareció por primera vez dándole la noticia de su embarazo, sinó equivocadamente como su Madre, razón por la cual, la respuesta que recibió de Jesús, no fue la que se esperaba de un hijo a su madre; sinó la de un Señor a su sierva:

“QUE TIENES CONMIGO MUJER”, le dijo, AÚN NO HA LLEGADO MI HORA. Dicho en otras palabras, LO QUE ME PIDES ESTÁ RELACIONADO CON MI TRABAJO, MI MINISTERIO Y NO PUEDO HACER NADA AL RESPECTO, HASTA QUE MI PADRE, EL DUEÑO DEL NEGOCIO, NO ME LO INDIQUE. Es como si tu madre, por el hecho de ser tu madre, se te aparezca en tu trabajo a darte intrucciones sobre lo que tienes que hacer, cuando tú tienes un jefe que es el que te da las instrucciones.

Asi es que, lo más importante del caso es, que Maria entendió perfectamente el mensaje, por lo cual pronunció en esa ocasión, lo que he llamado hoy: EL MANDAMIENTO MARIANO y que fue la reacción de María, cuando dijo: “HACED TODO LO QUE ÉL OS DIJERE”.

Otro acontecimiento similar a destacar, fue la ocasión en que estando Jesús en algun lugar, fueron a informarle diciendo: TU MADRE Y TUS HERMANOS ESTAN AFUERA BUSCANDOTE, a lo que JESUS respondió, ¿quiénes son mi Madre y mis hermanos, sinó sólo aquellos que hacen la voluntad de mi Padre que está en los cielos?. (Mateo 12: 47 y Sigtes.).

No entendian los familiares de los novios de aquélla boda, que no sólo Maria tenía el favor de pedirle a Jesús por un milagro, sinó que cualquiera de ellos que estuviera haciendo la voluntad de Dios podìa hacerlo; pues para Jesús, su verdadera madre y hermanos no eran los de su sangre natural; sinó todos aquellos que por hacer la voluntad de su Padre, pasaban a formar parte de su línea espiritual sanguínea, convirtiéndose así en su Madre y hermanos y por lo tanto, con el mismo favor y preferencia ante Dios, que tenia Maria; porque Dios no hace acepción de personas. Màs y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; http://pastoreamehoy.com/ D. Mercedes, Ministries.

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