Como no le conviene al HUEVO estrellarse contra la ROCA, en VENGANZA contra ella, porque su MAMÁ GALLINA tropezó con ella y se quebró una patita; Así no le conviene a ningún hombre, rebelarse o altercar contra Dios. Porque por mal que tú hagas, a Dios no vas a dañar; o por bien o buena obra que realices, a Dios no le vas a añadir nada.

Por lo tanto, el mal que en rebeldía o venganza piensas que haces en contra de Dios, para tu propio perjuicio lo haces; Así como el bien que para justificarte ante Dios realizas, para tu propio beneficio lo haces.

De modo, que lo que al hombre le conviene es: HUMILLARSE PUES ANTE LA PODEROSA MANO DE DIOS, PARA QUE ÉL LO EXALTE, CUANDO FUERE TIEMPO, (1 Pedro 5:6).

Por tal razón fue que el Salmista David concluyó, (Salmos 40:1-3) :

PACIENTE O HUMILDEMENTE ESPERÉ A JEHOVÁ Y SE INCLINÓ A MÍ Y OYÓ MI CLAMOR.

Y me hizo sacar DEL POZO DE LA DESESPERACIÓN, DEL LODO CENAGOSO; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.Verán esto muchos, y temerán,Y confiarán en Jehová.

. . . Y todo lo decimos, a fin de que SIGAMOS CRECIENDO, Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes; Pastoréamehoy.com.

Share This