EL ATALAYA Y EL JUEZ. Por: Daniel E. Mercedes, de: Pastoreamehoy.com.

No JUZGUEIS, y no seréis JUZGADOS;

 No CONDENEIS, y no seréis CONDENADOS;

PERDONAD, y seréis PERDONADOS. Lucas 6:37

Esta declaracion o mandamiento biblico nos deja a TODOS bien claro, que nos esta ROTUNDA y DETERMINANTEMENTEprohibido por Dios, JUZGAR A LOS DEMAS. Y esto, por la sencilla razon de que: Dios no nos ha puesto a nosotros como JUECES DE NADIE!.

No solamente se nos ha prohibido o negado el permiso para juzgar, sino ademas, el de CONDENAR. Bajo ninguna circunstancia podemos nosotros como buenos seguidores de Dios, JUZGAR, Y MUCHO MENOS, CONDENAR A NADIE POR SUS ACCIONES, vayan estas o no, en contra de los mas elementales principios biblicos. Y esto se debe, a que esa facultad para JUZGAR esta reservada UNICA Y EXCLUSIVAMENTE para Dios. Asi lo dice su palabra en el libro de Eclesiastes 12:14:

“PORQUE DIOS TRAERA TODA OBRA A “JUICIO”, JUNTO CON TODO LO OCULTO, SEA BUENO O SEA MALO”.

Esto significa, para ser un poco mas especifico, que Dios no nos ha llamado a nosotros para que JUZGUEMOS y mucho menos CONDENEMOS por ejemplo, al: LADRON, AL ADULTERO, AL HOMOSEXUAL, A LA LESBIANA, AL HIPOCRITA, AL FORNICARIO. Porque si esto hacemos, entonces nosotros seremos juzgados juntamente con ellos.

Cual es entonces nuestro papel cuando nos enfrentamos a personas, pueblos o naciones que nosotros vemos por la palabra de Dios, que van por mal camino, por el camino que no agrada a Dios, por el camino que los lleva a la perdicion, al abizmo del infierno?. En tales casos, Dios, por medio de su palabra nos ha indicado e instruido y asignado nuestro papel, un papel, no de JUECES, FISCALES O ALGUACILES, sino de ATALAYA. Pero que o quien es un ATALAYA.

Un ATALAYA era en la antiguedad, la persona que el general o capitan de un ejercito designaba para colocarse en los lugares mas altos y estrategidos, que le permitieran alcanzar a ver a distancia, cuando el ejercito enemigo se acercaba y asi anunciar o prevenir al pueblo para que se preparara para la batalla. El ATALAYA era entices, la VOZ DE ALERTA para el pueblo y por consiguiente, en la mayor parte de los casos, tambien SU SALVACION. Para estos casos, la regla establecida para los ATALAYAS era la siguiente:

Ezequiel 33:1 Vino a mí Palabra de Jehová, diciendo: 2 Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo, y diles: Cuando trajere yo espada sobre la tierra, y el pueblo de la tierra tomare un hombre de su territorio y lo pusiere por atalaya, 3 y él viere venir la espada sobre la tierra, y tocare trompeta y avisare al pueblo, 4 cualquiera que oyere el sonido de la trompeta y no se apercibiere, y viniendo la espada lo hiriere, su sangre será sobre su cabeza. 5 El sonido de la trompeta oyó, y no se apercibió; su sangre será sobre él; mas el que se apercibiere librará su vida.

6 Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya. 7 A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. 8 Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano.

9 Y si tú avisares al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida. 10 Tú, pues, hijo de hombre, di a la casa de Israel: Vosotros habéis hablado así, diciendo: Nuestras rebeliones y nuestros pecados están sobre nosotros, y a causa de ellos somos consumidos; ¿cómo, pues, viviremos?

 De esta escritura hemos entendido claramente, cual es nuestro papel como ATALAYAS DE DIOS, para el pueblo y que por cierto se encuentra muy distante de cualquier paper como JUEZ.

Es por esa causa, que traduciendolo a nuestros dias, nosotros no tenemos que estar JUZGANDO y mucho menos CONDENANDO, insultando al pecador, al adultero, al homosexual, etc. Nuestra unica responsabilidad es dejarles saber, por medio de las escrituras, el peligro al que estan o viven expuestos por causa de sus pecados y como la mayoria de ellos saben leer, en las escrituras que les demos a leer miraran por ellos mismos, sip or su desobediencia estan en peligro de perecer. Y es que nosotros somos para esta generacion, lo mismo que fue Jonas para Ninive. Fijese que Jonas ni siquiera le anuncio al pueblo que se arrepintieran, solo les anuncio que se acercaba el peligro, que se acercaba su destruccion.

El pueblo ni siquiera le pregunto a Jonas por que Dios los iva a destruir, ya ellos sabian que no andaban bien; y por si solos tomaron la derterminacion, desde el presidente de la nacion, hasta el mas plebeyo y su animal, de arrepentirse de sus malos caminos, a ver si Dios desistia de destruirlos, como al efecto, desistio. Del mismo modo nosotros, al igual que Jonas, cumplamos nuestra mission de ATALAYAS y prevengamos a esta generacion, invitandolos o remitiendolos a leer, por ejemplo, 1 corintios 6: 9

¿O no sabéis que los INJUSTOS no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los INMORLES, ni los IDOLATRAS, ni los ADULTERO, ni los AFEMINADOS, ni los HOMOSEXUALES, ni los LADRONES, ni los AVAROS, ni los BORRACHOS, ni los MALDICIENTES, ni los ESTAFADORES, heredaran el Reino de Dios.

De aqui entendemos que no tenemos que JUZGARLOS, sino solo hacerles saber lo que le dice Dios por medio de su palabra y al leer la anterior lista, ellos por si solos determinaran si se encuentran o no, entre algunos de los de arriba enumerados y en base a eso decidiran, por sus cuentas, si continuan hacia el precipicio de la perdicion o si por el contrario optan por devolverse de sus malos caminos.  Si como ATALAYAS nosotros les anunciamos el peligro y ello no cambian de rumbo, nosotros, por haberles anunciado, habremos librado nuestras almas, mientras ellos pagaran por sus propios pecados. Pero si en cambio nosotros no les dejamos saber el mal camino por el cuan andan, ELLOS PERECERAN POR SUS PECADOS, pero SU SANGRE se nos RECLAMARA A NOSOTROS.

Asi es que,  comparto con ustedes esta oportunidad de librar frente a Dios nuestras almas, anunciandoles de parte de Dios sus percados, COMPARTIENDO el presente mensaje, con por lo menos 30 de tus contactos, o los que tengas, sino llegas a este numero.

Mas y Mas Bendiciones, Bajo la Misma Gracia; Daniel E. Mercedes, http://pastoreamehouy.com/

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