Si “TODOS LOS DÍAS” no te acercas con sinceridad de corazón a buscar a Dios, tu vida cristiana se irá volviendo una rutina, detrás de lo cual viene el cansancio, el aburrimiento; y la fe que profesas, en más de lo mismo a causa de llevar el evangelio como un aprendizaje de los sentidos.

Asi llegas a ser un CRISTIANO SENSORIAL, dependiente de los sentidos, en lugar de depender completamente de la guianza, de la dirección y toque especial del Espíritu Santo, a través del cual podemos experimentar el ser arropados con una misericordia de Dios, “NUEVA CADA MAÑANA”.

Y si seguimos así, sin procurar ese toque nuevo cada día del Espíritu Santo, terminaremos convirtiéndonos en unos PAYASOS E HIPÓCRITAS DE LA FE, servidores de Dios con el vientre, por los panes y los peses, en lugar de servirle con el corazón.

Esa es la razón por la que las más de las veces que asistes a la iglesia a algún culto o servicio a Dios, sientes como si fue uno más, como si en lugar de un culto de avivamiento y renovación espiritual, a lo que fuiste o asististe fue a UNA MISA MÁS DE LA IGLESIA POPULAR.

_Fue por eso que Jesús advirtió: “Y CUANDO EL HIJO DEL HOMBRE VENGA, ENCONTRARÁ FE EN LA TIERRA”, porque por haberse multiplicado la mandad, el amor de muchos se enfriará, (se aburrirá), más el que PERSEVERARE HASTA FIN, ESE SERÁ SALVO”.

Esto le puede ocurrir a cualquier cristiano, pero es mucho peor cuando le ocurre a un líder especialmente de masas, un pastor, evangelista, etc.

Fue precisamente éso lo que por ejemplo le ocurrió al sacerdote Elí, quien llegó a un grado tal de descuido y pesada rutina en su ministerio,  que lo llevó a dejar que sus hijos tomaran el control e hicieran con las cosas sagradas de Dios lo que quisieran.

Por esa causa Dios usó al joven y profeta Samuel para leerle a Elí la sentencia que Dios había determinado en contra de él y de sus hijos, a causa de la profanación que éstos estaban llevando a cabo con las cosas de Dios, sin que Elí, como su padre y sacerdonte los corrigiera, los parara, los detuviera.

La respuesta, las palabras y reacción del Sacerdote Elí cuando Samuel le leyó la sentencia de parte de Dios, demuestra el grado de abandono en el que había éste había caído en su ministerio y relación con Dios, hasta el punto de llegar incluso a irrespetar a Dios con sus palabras, a consecuencia de lo cual tuvo la más espantosa e ignominiosa y trágica muerte ocurrida a un siervo de Dios en la biblia, al morir desnucado cayendo de una silla.

Estas fueron las palabras y respuesta del Sacerdote Elí al Joven Samuel, como respuesta a dicha sentencia: ÉL ES EL SEÑOR, QUE HAGA LO QUE BIEN LE PAREZCA”. (1 Samuel 1:18).

Que el Señor nos ayude y dé entendimiento en todo.

Más y más bendiciones, bajo la misma Gracia; Ptr. Daniel E. Mercedes; Pastoreamehoy.com.

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