“CRISTIANOS VERDADEROS¨

Dicen las escrituras, que los discípulos del Señor, fueron los primeros creyentes a los que la gente comenzó a llamar cristianos y que esto sucedió por primera vez, en una antigua ciudad llamada, Antioquia. (Hechos 11:22).

Sucede sin embargo, que a los que el mundo de hoy comunmente llama o reconoce como cristianos, son los que en realidad, menos lo son y la razón es, que los parámetros que utiliza el mundo para identificarlos, están erróneamente basados en puras tradiciones religiosas y no en demostraciones reales de fe. Hoy por ejemplo, se le llama cristiano a cualquiera que:

Diga creer en Dios. Que lo vean asistir de ves en cuando a alguna iglesia o que haya nacido dentro de un hogar llamado cristiano.

No entiende la gente de hoy, que creer solamente, no basta, puesto que aún los demonios, dijo el mismo Señor, creen y no solamente creen; sino que aún tiemblan a la presencia de Dios; pero, ¿a cual de nosotros se le ocurre llamar cristiano a un demonio?; con excepcion de aquellos cristianos que por su mala conducta la gente dice de ellos: ESE CRISTIANO ES UN DEMONIO.

Muy distintas a estas fueron las razones por las que la gente de la epoca de Jesús llamó cristianos a los discípulos del Señor, pues todo se debió al hecho de haberlos visto, no solamente seguir la doctrina de su Maestro; sinó más importante aún, en verlos realizar con hechos, las mismas obras que Cristo realizaba. Hablaban, caminaban, sonreian y compartian como su Señor lo hacía.

Sólo cuando el mundo de hoy nos vea realizar las mismas obras, no sólo de fe, sinó principalmente de amor, que Cristo realizó; será cuando justificadamente el mundo nos identificará como verdadersos cristianos.

Milagro éste que principalmente sucederá, cuando compartamos con otros, la fe de salvación que profesamos tener; arrastrando el mundo a Cristo, más a través de nuestras obras demostrativas de fe; que por nuestas emotivas palabras para convencer. Teniendo en cuenta el hecho, de que si bien es cierto que las palabras convencen, no serán, sino nuestros hechos, los que verdaderamente arrastrarán a otros, no sólo a identificarnos como cristianos verdaderos; sinó, más importante aún, a abrazar de Cristo su fe. Más y Más Bendiciones, Sobre la Mísma Gracia; http://pastoreamehoy.com/ D. Mercedes, Ministries.

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