Cuidemos nuestra SALVACIÓN con TEMOR Y TEMBLOR, (Filipenses 2:12), porque aunque el número de los salvados será una multitud tan grande de todas las razas y lenguas, tantos que no se podrán contar; no obstante eso, comparado con los que se perderán, el número de los salvados, aún siendo incontables, serán pocos.

Así lo dice el Libro de Mateo 7:14: “Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y POCOS son los que la hallan”.

De ello tenemos tres ejemplos importantes en la biblia.

El primero, “EL DILUVIO”. De toda la raza humana existente en aquél entónces, SÓLO 8 DE ELLAS SE SALVARON, y que fueron Noé y su familia. (1 Pedro 3:20).

El segundo caso lo tenemos en SODOMA Y GOMORRA, en el que sólo se salvaron Lot y sus hijos. (Libro de Génesis 14).

El tercer caso lo tenemos en la paráblola de las 10 vírgenes prudentes, de las cuáles sólo 5 de ellas fueran salvadas. (Mateo 25).

Todo esto nos indica el grado de cuidado, respeto y temor reverente con que debemos diariamente cuidar de nuestra salvación, para que ninguno arrebate nuestra corona. Apocalipsis 3:11).

Y por qué debemos cuidarla, porque, EL QUE NO SE HALLÓ INSCRITO EN EL LIBRO DE LA VIDA, FUE LANZADO AL LAGO DE FUERO. (Apocalipsis 20:15).

Que el Señor nos ayude y dé entendimiento en todo, a fin de que vivamos preparados y alertas para que ningunbo arrebate nuestra corona.

Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes;Pastoreamehoy.com.

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