“AUMÉNTAMOS LA FE”

“AUMÉNTANOS LA FE” es una expresión tantas veces repetidas en el ambiente cristiano, que sin darnos cuenta hemos llegado, no sólo a convertirla en parte de nuestro vocabulario, sinó que también la hemos incorporado como parte de nuestras peticiones a Dios.

Ése AUMÉNTAMOS LA FE suena bastante similar también, a las palabras que muchas veces practican, ensayan y reservam algunos empleados para decírselas a sus jefes, casi en forma de poesía, en el primer encuentro de suerte en que esperan verse frente a ellos, para suplicarle diciendo: PATRÓN, AUMÉNTEME EL SUELDO POR FAVOR.

Hoy vengo para decirte, que aunque tu jefe te aumente el sueldo cuando tú se lo pidas; Dios NO TE AUMENTARÁ A TI LA FE, aunque tú se lo pidas y la razón se encuentra en el Verso 3, Capítulo 12 del libro de Romanos, donde encontramos que: CUANDO DIOS REPARTIÓ FE A LOS HOMBRES, LO HIZO TOMANDO EN CUENTA LA CAPACIDAD DE CADA UNO.

Es decir, TODA LA PORCIÓN DE FE QUE TE TOCABA RECIBIR, ya Dios te la entregó en la forma de una semilla viva, el mismo día en que entregaste a Jesús tu vida y lo hizo tomando en cuenta tu capacidad para hacer crecer o reproducir esa SEMILLA VIVA DE FE.

Que en consecuencia, no ores a Dios pidiéndole un AUMENTO DE TU FE, en razón de que el crecimiento o estancamiento de tu fe, no depende de Dios sinó de ti, de tu capacidad para hacerla reproducir. Asi sucedió, por ejemplo, con la parábola de los talentos. Dios entregó a diferentes personas, según la capacidad de cada uno, una cantidad de talentos. Al que tenía la capacidad de trabajar y hacer reproducir cinco, le entregó cinco; al de dos, dos y al de uno, uno. Vemos que al final, el día en que fueron llamados a cuentas, todos, menos uno, fueron recompensados por haber multiplicado sus talentos. Asi, el que recibió un talento, no quedó conforme y decidió enterrarlo.

Pienso que si a éste último siervo se le hubiesen entregado cinco talentos, posiblemente, en lugar de reproducirlos, estoy seguro que los hubiese desperdiciado, porque era un siervo: MALO Y NEGLIGENTE. Que en tal sentido aprovecho para advertirte, que si tu fe no está creciendo, corres el peligro de que cuando le pidas a Dios un AUMENTO DE TU FE, te suceda todo lo contrario y lo que ocurra sea que la cantidad de fe que ya tienes, te sea quitada y entregada a alguien que si la ponga a producir, por cuanto has sido un siervo negligente que en lugar de reproducir y hacer crecer tu fe, lo que hiciste fue enterrarla.

Asi que el consejo de Dios para ti en la ocasión es que si deseas que tu fe crezca, ponte a trabajar en ello aumentando tu capacidad en el conocimiento y revelación de la palabra de Dios y ya verás como tu fe comienza a aumentarse en la misma medida en que tu capacidad en Dios aumente.

Sabemos, finalmente, que lo contrario a la FE es la DUDA, de modo que cuando alguien tiene alguna duda sobre algo, la única manera de despejar esa duda es mediante la averiguación, la investigación, el estudio. Asi es que si deseas desalojar de tu vida la duda y adquirir UN AUMENTO DE TU FE, no se lo pidas más a Dios, sencillamente colócate tu traje espiritual de buzo y lánzate sin temor, a las insondables profundidades del océano de la palabra de Dios, pues allí estará esperándote el ESPIRITU SANTO DE DIOS, CON TODO EL OXÍGENO QUE VAYAS A NECESITAR, DURANTE EL TIEMPO EN QUE PERMANEZCAS EN DICHAS PROFUNDIDADES, EN BUSCA DEL CRECIMIENTO DE TU FE. Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; http://pastoreamehoy.com D. Mercedes, Ministries.

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