ATRAPADOS EN UN PANTANO

El fuego del primer amor se le llama al gozo que experimentan y exciben los nuevos creyentes, en los primeros meses de su conversión al Señor. Fuego que muchos de ellos van dejando apagar, a medida que transcurre el tiempo.

Probado está que nadie abandona la fe, de un día para otro; pues sabido es de todos, que dicho suceso ocurre mediante un largo proceso de descuido intermitente, pero progresivo, de una vida devocional diaria de oración y lectura de la palabra; así como de una falta de asistencia regular a la iglesia.

Fíjese, que el que piense estar firme, que no caiga, advierten las escrituras y ORAD SIN CESAR, afirmó el Señor, PARA QUE NO ENTREIS EN TENTACION.

Muchos creyentes, hoy en día, luchan como atrapados dentro de un pantano espiritual, buscando desesperadamente volver a respirar el puro oxígeno de la Santa presencia del Espiritu Santo; pero como no lo logran en el tiempo que ellos esperan, se desesperan, muriendo así asfixiados, por el fango espiritual de la desesperanza.

No toman en cuenta dichos creyentes, que si 5 años de descuido lo llevaron a la tumba espiritual; posiblemente tardarán otros 5 o más años de consagración al Señor, antes de regresar a la vida y no una o dos semanas, como pretenden ellos. Que no se canse vuestro ánimo hasta desmayar, puesto que un corazón contrito y humillado no despreciarás tú oh Dios.

Más y Más Bendiciones, Sobre la Misma Gracia; Pastoreame Hoy; D. Mercedes, Ministries.

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