Tratar de PROVOCAR a una congregación para que entre en la presencia de Dios a la fuerza o a EMPUJONES, haciendo uso de mecanismos humanos o emocionales, pidiéndoles que griten ALELUYA 3 o 4 veces, que APLAUDAN, que SE PONGAN DE PIE, que PASEN TODOS AL FRENTE, etc. es un error que cometen muchos evangelistas y pastores; pues lejos de lograr que el pueblo entre en la PRESENCIA DE DIOS, lo que harán es AGOTAR, CANSAR e INCOMODAR al PUEBLO.

Mientras, que si en lugar de eso PROVOCARAN ellos mismo al Espíritu Santo a moverse en sus propias vidas mientras ministran, e invitaran al pueblo a hacer lo mismo, comenzarían a ver al pueblo levantando sus manos y abriendo sus bocas en alabanza Y ADORACIÓN EXPONTÁNEA a Dios, lo que conllevará al pueblo a no querer parar de adorar y concluir el servicio llenos de nuevas fuerzas y gozo renovado, para enfrentar las aflicciones, las pruebas y tentaciones que les esperan a la salida por la puerta, al concluir el culto.

Deberíamos de una vez y por todas ENTENDER, que el Espíritu Santo es una PERSONA, no una MARIONETA, y que a la PRESENCIA DE DIOS, nadie entra por los EMPUJONES DE NADIE, asi como mucho menos, nadie puede EMPUJAR al Espíritu Santo a moverse o manifestarse por la fuerza, en medio de ninguna congregación.

Que el Señor nos ayude y dé entendimiento en todo.

Más y Más Bendiciones, Bajo la Mísma Gracia; Daniel E. Mercedes;Pastoreamehoy.com.

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